Anuncia que en enero será Gerente Municipal

• Padre Luis Palomino sigue interviniendo en transferencia de cargos pese a que no ha suspendido su accionar pastoral.
• Pobladores que pidieron intervención de obispo no reciben respuesta.

Sacerdote

Sacerdote Luis Palomino Palacios ayer en Municipio de Quillo intenta evitar ser fotografiado.

Un clima innecesario de confrontación se viene registrando en la Municipalidad Distrital de Quillo durante el proceso de transferencia, por la conflictiva presencia del sacerdote Luis Palomino Palacios, quien intenta frenar y poner coto a decisiones administrativas, cuando esa no es su función actual, sino, en todo caso a partir del próximo 2 de enero del 2019, cuando asuma la gerencia municipal.

Augusto Sifuentes Arias, ciudadano que ha solicitado mediante carta al Obispo de Chimbote, Monseñor Ángel Francisco Simón Piorno, sobre la intromisión del sacerdote Luis Palomino Palacios en las gestiones políticas en el distrito de Quillo, lamentó que hasta la fecha no haya un pronunciamiento formal de la iglesia católica.

El día de ayer, Luis Palomino Palacios tuvo ciertos roces con personal edil de la actual administración por el solo hecho que quiso dejar constancia en fotografías y vídeos, la forma como trata al personal y se dirige a los trabajadores, argumentando que será el nuevo gerente municipal.

Palomino Palacios viene acudiendo al proceso de transferencia en representación del alcalde electo Santos Caballero Lacho, sin embargo, no prima ese ambiente cordial que debe caracterizar el cambio de gestión, sino por el contrario, se generan innecesariamente, conflictos y enfrentamientos.

Como se recuerda, esto fue graficado en la carta firmada por Augusto Sifuentes Arias y enviada al Obispo de Chimbote, Ángel Francisco Simón Piorno, “ahora quiere volver a la política como gerente municipal y ha generado nuevamente un clima de enfrentamientos y discusiones en el distrito de Quillo que pongo en su conocimiento” señala parte del documento que ingresó a la Diócesis de Chimbote.

¿Sigue permitiendo que un sacerdote después de refugiarse en la iglesia católica de su jurisdicción por supuesta amenaza de muerte, regrese a la actividad política como si nada hubiese pasado?” culmina diciendo el escrito ingresado al despacho de Ángel Francisco Simón Piorno, que no ha dado respuesta a este pedido.