Pernicioso acto de venganza:

• Elisa Petitjean Christiansen huye de la justicia pero antes deja destruido el Cine Chavín.
• Socio Mario Chu la vuelve a denunciar y lamenta que antigua infraestructura haya quedado inútil.

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Mario Chú muestra daños ocasionados a Cine Chavín.

El emblemático Cine Teatro Chavín donde se estrenó el himno de Chimbote es hoy solamente un imponente cascarón. En su interior ha quedado desmantelado el sistema eléctrico, los servicios higiénicos, los equipos de sonido, el ecran donde se proyectaban las películas, los camerinos, los proyectores y el sistema de ventilación, entre otros.

Responsable de todo ello es Elisa Nieves Petitjean Cristiansen, nada menos que la gerente de la empresa Cinematográfica Norte S.A. (Cinorsa) de la que también es socia junto a sus cuatro hermanos con el 50 por ciento de las acciones y el otro 50 por ciento es de Mario Chú Gonzáles.

Su accionar gira en el contexto de un litigio con el socio Chú Gonzáles a quien por años jamás rindió cuentas de los ingresos de los alquileres del local, entre ellos a una organización religiosa evangélica.

Mario Chù Morales, hijo del accionista del 50 por ciento, mostró a nuestro medio todo el daño que se ha ocasionado a las instalaciones del histórico cine Chavín del cual responsabiliza a su tía Elisa Petitjean Cristiansen, hoy prófuga de la justicia por orden del Poder Judicial que ha dictado el mandato de ubicación, captura e internamiento al penal.

“La sala de máquinas, donde también se encuentran los proyectores, es el área más crítica, más dañada y si se quiere reflotar el cine estos equipos tendrían que reconstruirse” manifestó Chú Morales agregando que todo el trabajo para ponerlo operativo significaría una cifra superior a los 200 mil dólares.

“No hay los juegos de lentes de los proyectores, los mandos de rectificadores tirados por los suelos destruidos, cortaron los cables de funcionamiento de los proyectores, los paneles de control de las salas y panel de control de las máquinas desmanteladas. Además que de los parlantes solamente han dejado las cajas acústicas” añadió.

“Al verse perdidos porque se venía la orden de captura e internamiento al penal han inutilizado el inmueble a efectos que no sirva para nada, así como está no sirve para alquilarse. Lo que han buscado es propiciar la venta” indicó el entrevistado.

Por estos hechos Mario Chú ha formulado una nueva denuncia penal en contra de su tía y gerente de Cinorsa por el delito de hurto y daños. Precisamente en el marco de esta denuncia el día viernes la fiscalía a cargo de la investigación realizó una diligencia de constatación de los daños en el mismo cine Chavín.

El hijo del accionista Chú Gonzáles consideró que su prima y hermanos que actúan de manera corporativa, según dijo, han actuado con maldad inutilizando el cine Chavín, pero seguirá dando la batalla a sus parientes hasta lograr que su padre tenga la gerencia de lo que fue el principal centro de diversión en Chimbote en los años 70.