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DESPUÉS DE TRES AÑOS SE ENTREGÓ PRÓFUGA ACUSADA DE ASESINAR A CUÑADO

Ayer la trasladaron al Penal:

15 setiembre profuga

María Ruiz Ávila ayer en la Policía Judicial antes de ser trasladada al Penal.

Después de más de 3 años y tres meses de mantenerse prófuga de la justicia María Nery Avila Ruiz, sindicada como la autora intelectual de uno de los crímenes más despiadados registrados en la ciudad de Casma en agravio de su cuñado Alberto Cobeñas Sernaqué, se entregó a la justicia la mañana de ayer.

Aparentemente, el hecho de haber sido incluida en la lista de los más buscados del país y por quien se ofrecía la suma de 20 mil soles, influyó en su decisión de entregarse sin esperar a que alguien señale su paradero y la capturen.

Acompañada de su abogado José Carrasco, la mujer ingresó a la Corte Superior de Justicia a las 8:30 de la mañana sin ser advertida por los agentes de la policía judicial que tienen su sede en el interior del mismo edificio.

Ambos se dirigieron directamente al sexto piso y se presentaron ante el pool de asistentes judiciales del juzgado supraprovincial. Mientras su abogado defensor exponía a un asistente judicial la voluntad de su patrocinada, ésta esperaba sentada en uno de los asientos de los pasillos del sexto piso del recinto judicial.

Efectuado los trámites del caso, se llamó telefónicamente a la Policía Judicial para que se apersonen algunos efectivos y la trasladen al penal de Cambio Puente como efectivamente ocurrió a las 9:30 de la mañana. Llevaba consigo una chompa para cubrir las marrocas que le colocaron y al penal ingresó además con una frazada.

La cuñada del comerciante casmeño asesinado en su puesto del mercado de la ciudad fue sindicada de ser la autora intelectual, al igual que a su esposo Raúl Cobeñas Sernaqué, por los mismos sicarios que contrató quienes fueron capturados el mismo día del asesinato perpetrado el 20 de mayo del año 2013.

Los sicarios Luis Javier Silva Aliaga (19) y Henry Joel Mayorga Aguilar (18) dijeron que en la casa de Ruiz Avila se planificó y les dieron la orden de asesinar a quien en Casma conocían con afecto como “Burrito Cobeñas”.