Política

ACTUALIDAD Y POLITICA… ACTUALIDAD Y POLITICA…

DESIDIA

El Gobernador regional se animó a dejar su sillón de su cómoda oficina del campamento Vichay de Huaraz solo cuando se enteró que en la localidad de Jimbe, en la provincia del Santa, los huaycos habían provocado la muerte de dos personas a las cuales las fuertes corrientes arrastraron cuando intentaron cruzar el río. Solo de esta manera el Gobernador pudo llegar a los distritos de Moro, Jimbe y Samanco y en ese momento anunciar que se transferirían 6 millones de soles para la emergencia. Cuando los pobladores de los pueblos afectados que recibieron con expectativa al titular de la región Ancash, ya se hacían ilusiones con el presupuesto anunciado, una semana después el gerente regional se encargaría de bajarnos de nuestro pedestal al señalar que los 6 millones eran para toda la región y que para la Sub región realmente se le entregaría un millón de soles. Ya en la reunión de alcaldes convocada para el pasado lunes 06, el gobernador anunció la entrega de mil galones a cada Municipio y que la transferencia de un millón en realidad era de 500 mil soles porque la segunda parte se entregaría después. Lo cierto es que la ayuda regional nunca llegó, la alcaldesa Victoria Espinoza y algunas autoridades como la comisionada de la Defensoría del Pueblo, Rosslyn Villanueva recorrieron la zona afectada por una nueva andanada de huaycos el último fin de semana y verificaron que la ayuda del gobierno regional y central no ha llegado. Ahora se acaba de producir una nueva muerte como consecuencia de los huaycos y desbordes en Moro cuando una enorme roca que se deslizó de los cerros por efectos de las lluvias, aplastó y mató a una menor en su vivienda. ¿se le ocurrirá al Gobernador Enrique Vargas volver a visitar la zona afectada ahora que hay una nueva víctima? Parece que solo los hechos trágicos y los saldos dolorosos son los que mueven al “chef”. Una verdadera lástima. Nuestras condolencias para la familia de la menor que ha encontrado trágicamente muerte en esta temporada de lluvias.

DORMILON

Anteayer domingo se cumplió por vez primera con el desarrollo de la ceremonia cívica dominical a partir de las 8.00 de la mañana, atendiendo al nuevo horario establecido con la finalidad de evitar las altas temperaturas, el tremendo calor y los fuertes rayos solares que suelen caer al promediar la mañana. En realidad para algunos hombres de prensa el cambio de horario no ayudará en mucho por que las jornadas dominicales suelen comenzar con sol abierto desde las primeras horas de la mañana, pero en fin, señalan que “sobre gustos y colores no han escrito los autores”. Los colegas que habitualmente cubren la información de esta ceremonia cumplieron con presentarse a la hora señalada, algunos aun bostezando, otros hambrientos porque no hubo tiempo para tomar el desayuno pero ninguno con resaca. En realidad, la expectativa estaba centrada en verificar si los promotores de esta iniciativa estarían en primera fila para cumplir el horario que propusieron, como debería ser porque se supone que deberían dar el ejemplo, sin embargo, la verdad es que “brillaban por su ausencia”. Solo cuando la ceremonia estaba concluyendo llegó presuroso y casi en pijamas el colega Alex Cerna Huerta para realizar algunas entrevistas al término de la ceremonia. Lo que sí se pudo notar es que ya no existe público que acompañe a las autoridades en esta ceremonia representativa del respeto de los peruanos a nuestros símbolos patrios, a lo mucho se vio a unos cuantos transeúntes y la infaltable portátil que pone su cuota de entusiasmo todos los domingos. Habrá que esperar que se acostumbren al nuevo horario.

Por mas que buscamos y rebuscamos, hasta el momento nadie entiende las razones por las cuales el Gobernador Regional tuvo que destituir el Director Regional de Salud, César Fallaque cuando su gestión no estaba contaminada con denuncias graves o que existan quejas en su contra. Cuando esto ocurre las conclusiones que se obtienen a priori es que el móvil de ese cese es eminentemente político, por ello es que el colofón es la designación en el mismo cargo de un médico que está en el ambiente político electoral como es Ciro Castillo Rojo. Lo que se tiene que cuidar es que no se politice el sector porque si la memoria no nos traiciona los ancashinos deben recordar que el último proceso de politización de este sector, que es neurálgico en cualquier comunidad, lo encontramos en la época de César Álvarez, cuando decidió de buenas a primeras designar a una enfermera en la dirección del hospital La Caleta para poder manejarlo a sus anchas y generó una reacción de los gremios del llamado “hospital de los pobres” que terminó paralizando sus atenciones por varios meses. ¿Querrá eso también el chef?