Opinión

GOBIERNOS LOCALES NO INVIRTIERON MÁS DE S/ 1,883 MILLONES EN LOS PROGRAMAS NACIONALES DE SANEAMIENTO URBANO Y RURAL EN 2021 (*)

Recientemente, mostramos en nuestro sexto reporte de Eficacia del Gasto Público que la inversión pública en 2021 alcanzó niveles históricos, pero también que el porcentaje de ejecución estuvo lejos del 100%. Frente a ello, vale la pena desengranar los resultados para entender mejor por qué. Para acotar el análisis, en esta oportunidad nos enfocaremos en el sector saneamiento, específicamente en dos componentes: el Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) y el Programa Nacional de Saneamiento Rural (PNSR), que abarcaron el 97.7% del presupuesto institucional modificado (PIM) del sector saneamiento en 2021, según las cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Como se esperaba, el porcentaje de ejecución no es completo. Para el PNSU, es del 59.3% de su PIM, mientras que, para el PNSR, es del 69.4%. No obstante, cuando se desagrega la inversión por tipo de Gobierno, se observa que los menores porcentajes están en los Gobiernos locales: 49.4%, en el caso del PNSU, y 67.6%, en el caso del PNSR.

Esto es sumamente preocupante, puesto que las municipalidades son las entidades gubernamentales más cercanas a los ciudadanos y las que deberían responder de forma más rápida y directa a sus necesidades. En cambio, son las que más dejaron de lado su presupuesto. Pero también debemos señalar que el monto que dejaron de ejecutar es sustancial: fueron más de S/ 1,883 millones los no invertidos por los Gobiernos locales en ambos programas.

Veamos con mayor detalle la ejecución de las municipalidades. Cuando esta se desagrega por departamento, sobresale que diez tuvieron un porcentaje de ejecución menor al 50% en el PNSU. Las municipalidades en estos departamentos abarcaban el 49% del PIM de este programa, hecho que seguramente arrastró a la baja el porcentaje global del PNSU. Entre estos Gobiernos locales, resaltan aquellos de La Libertad y Cajamarca, ya que ocuparon el primer y tercer lugar en cuanto a mayor PIM se refiere, así como los de Lima y Pasco, que tuvieron los dos porcentajes de ejecución más bajos: 22.6% y 27.8%.

Respecto del PNSR, solo hubo tres departamentos en los cuales la ejecución fue menor al 50%: Madre de Dios, Lambayeque y Tumbes (este último resalta al tener la ejecución más baja, 21%, frente a una ejecución mayor a un 40% para los otros dos). Sin embargo, es negativo que departamentos con importantes necesidades en el ámbito rural como Cusco, Amazonas, Apurímac y Madre de Dios estén en la mitad inferior de los porcentajes de ejecución (debajo del 70%).

Finalmente, podemos analizar la ejecución de los Gobiernos locales a nivel de los proyectos realizados en 2021. Para ello, hemos distribuido los proyectos de acuerdo con intervalos del porcentaje de ejecución e intervalos del PIM. Los resultados se observan en los cuadros a continuación.

Se observa, en primer lugar, que un gran número de proyectos no tuvo ejecución alguna en ambos programas, un 22.6% del total en el programa urbano y un 28% en el programa rural. De hecho, la cantidad de proyectos no realizados no es muy diferente a aquellos con una ejecución del 100%. Inclusive, en el PNSR, los primeros superan a los segundos.

Ahora, si bien en este grupo predominan aquellos proyectos con un PIM menor a los S/ 100,000, la cantidad de proyectos con presupuestos más altos no es menor, si se considera cómo estos se distribuyen de acuerdo con el porcentaje de ejecución. Por ejemplo, en el PNSU, los proyectos con un PIM por encima del millón de soles y ejecución cero son la cuarta mayor cantidad entre los rangos de ejecución. En el caso del PNSR, son la sexta.

En línea con este punto, resalta la poca proporción de proyectos con PIM mayores a S/ 500,000 que fueron ejecutados al 100%. Es cierto que la mayor cantidad de dichos proyectos se ubican en el rango de ejecución entre el 90.1% y el 99.9%; sin embargo, no se llega ni a la mitad del total.

A su vez, un porcentaje no despreciable de proyectos parece quedar “atrapado” en una ejecución, a lo mucho, del 10%. De regreso a los proyectos con PIM mayor a S/ 1 millón, estas proporciones son del 20% del total, en el caso del PNSU, y el 14.6%, en el caso del PNSR. En cambio, aproximadamente más de un tercio de los proyectos con PIM menor a los S/ 100,000 se ejecutaron por completo en ambos programas.

Las conclusiones de estos datos son variadas. Por un lado, es claro que en los Gobiernos locales predominan los proyectos de menor presupuesto y, al parecer, pueden ejecutarse al 100% de lo planeado para el año de forma más sencilla. Por otro lado, una gran parte de estos proyectos son abandonados. Esto es especialmente notorio en el caso del PNSR pues, entre todos los subgrupos mostrados, el de menor PIM y ejecución cero es el más grande. Cuando consideramos los proyectos de mayor tamaño, en cambio, es difícil llegar al 100% de la ejecución, si bien un buen grupo se encuentra cerca de ese porcentaje.

Estos resultados sugieren que la capacidad de las municipalidades para realizar obras de saneamiento es muy dispersa. O se llevan a cabo proyectos pequeños o se dejan de lado; o se avanzan proyectos grandes o se ejecutan lentamente. La realidad es incluso más caótica si se suma la variedad de la ejecución a nivel departamental.

Por consiguiente, se requiere generar orden en los Gobiernos locales y fomentar una estructuración de sus inversiones. No nos acercaremos al 100% de ejecución de otra forma.

(*) ComexPerú / Publicado en Enero 28, 2022 / Semanario 1105 – Actualidad