Por: Fernando Zambrano Ortiz
Analista Político
Desde su inscripción oficial el 9 de marzo de 2010, Fuerza Popular se ha mantenido como un actor político relevante en el Perú. Ubicado en el espectro de centro-derecha, el partido ha logrado llegar a la segunda vuelta en cada elección presidencial desde su creación, demostrando una notable capacidad de movilización y un profundo arraigo en el electorado peruano. Los resultados electorales ajustados, con diferencias de apenas 1% en las elecciones de 2016 y 2021, y un 3% en 2011, evidencian la competitividad de Fuerza Popular y su cercanía al poder.
Un aspecto distintivo de Fuerza Popular es su capacidad de mantenerse vigente en el tiempo, a diferencia de otros partidos que llegaron a la segunda vuelta y que no lograron repetir la hazaña en elecciones posteriores e inclusive desaparecieron del espectro político. Esta persistencia sugiere una base sólida de apoyo y una estructura organizativa capaz de superar los desafíos electorales.
La continua presencia de Fuerza Popular en la escena política peruana ha generado controversia y oposición. Algunos sectores políticos, tanto de derecha como de izquierda, han intentado marginar o debilitar al partido, lo que sugiere que lo consideran una amenaza real a sus aspiraciones políticas.
Esta situación se ha manifestado en una persistente persecución política contra su lideresa, Keiko Fujimori, quien con una clara actitud de liderazgo ha enfrentado con una valentía digna de admirar diversas investigaciones fiscales infundadas y periodos de injusta prisión preventiva.
Keiko Fujimori es quizás la única líder política latinoamericana sistemáticamente perseguida sin haber jamás gobernado el país. Toda una persecución política gestada desde vertientes políticas vinculadas a la izquierda progresista, en complicidad con activistas políticos que fungen de fiscales y periodistas, que en su momento defendieron a personas vinculadas a movimientos pro terroristas.
A pesar de estas dificultades, Fuerza Popular y Keiko Fujimori han logrado mantener una importante presencia en la intención de voto, la misma que nuevamente se vislumbra en las encuestas que miden la intención de voto para el 2026. Este importante arraigo popular se atribuye a la ardua labor política de Fuerza Popular, pero también al legado de Alberto Fujimori, padre de Keiko, cuyo gobierno implementó políticas que marcaron una ruta hacia el desarrollo del Perú.
Un ejemplo de esta dinámica electoral fue la elección de 2016, en la que Pedro Pablo Kuczynski (PPK), un candidato de derecha, buscó el apoyo de la izquierda para derrotar a Keiko Fujimori. Sin embargo, la presidencia de PPK fue efímera y terminó abruptamente debido a la inestabilidad política y la traición de sus aliados de izquierda que lo llevaron a su renuncia.
Más allá de las controversias y los intentos de sus detractores, Fuerza Popular se mantiene como la principal fuerza política del Perú. Su capacidad de adaptación, su arraigo en el electorado y su persistencia en el tiempo son factores que explican su relevancia en la política peruana contemporánea.
En su decimoquinto aniversario, es importante reconocer la gran contribución que el fujimorismo ha hecho al país, especialmente en la lucha contra el terrorismo, la estabilización de la economía y la reducción de la pobreza.
¡Feliz aniversario a Fuerza Popular!