Escándalo en Escuelas Bicentenario:
El ambicioso proyecto Escuelas Bicentenario, diseñado para modernizar la infraestructura educativa en San Juan de Lurigancho, se encuentra en el ojo de la tormenta. Lo que fue anunciado en 2022 como una mega obra para beneficiar a más de 30,000 estudiantes, hoy luce como un monumento a la ineficiencia y al presunto favoritismo gubernamental.

A menos de dos meses del inicio del año escolar, el avance de los 14 colegios prometidos no llega ni al 20%, dejando a miles de jóvenes en escuelas de contingencia en mal estado.
‘Escuelas Bicentenario’: El gigante chino bajo sospecha de abuso y corrupción
La responsabilidad recae sobre la China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC), una sucursal del gigante estatal China Railway Construction Corporation. Según denuncias de subcontratistas peruanos como Corbus Edificaciones, la empresa china habría aplicado un “bombardeo” de cláusulas ocultas y penalidades arbitrarias para desfinanciar a las empresas locales.
Representantes de Corbus señalan que, tras ser asfixiados económicamente, CCECC les resolvió el contrato de forma sospechosa el 8 de enero, quedándose con fondos de garantía y compensaciones que superan los 10 millones de soles.
Curiosamente, tras la salida de las constructoras peruanas, las obras fueron otorgadas a Rongfei, otra empresa de capitales chinos.
Un sistema que favorece a las estatales extranjeras
El esquema de contratación del Proyecto Especial de Inversión Pública (PEIP), adscrito al Ministerio de Educación, ha sido duramente criticado. Expertos señalan que los términos de referencia exigen garantías tan elevadas que solo empresas respaldadas por la banca estatal china pueden cumplirlas, desplazando a la industria nacional.
Pese a tener sanciones ante el Tribunal de Contrataciones del Estado por presentar documentación falsa e incumplir obligaciones, CCECC continúa operando en el país gracias a medidas cautelares otorgadas por el Poder Judicial. Mientras tanto, la actual gestión gubernamental defiende el vínculo con China como un “aliado comercial importantísimo”, ignorando las reuniones cuestionadas y el estancamiento de obras críticas.
El daño colateral es devastador: empresas peruanas al borde de la quiebra y miles de niños obligados a estudiar en estructuras metálicas temporales desde hace cuatro años. La educación en San Juan de Lurigancho sigue congelada en el tiempo, atrapada en arbitrajes y una red de intereses que parece priorizar la geopolítica sobre el bienestar escolar.

