Hay afectación a ecosistema costero:
El Ministerio Público inició investigación preliminar por la presunta comisión del delito de contaminación ambiental, tipificado en el artículo 304° del Código Penal, tras la denuncia presentada por pescadores y vecinos de la playa Los Chimus, en el distrito de Samanco, provincia del Santa.
La denuncia, interpuesta en septiembre de 2025 contra los que resulten responsables, advierte una grave afectación al ecosistema costero y a la infraestructura pesquera debido a la desembocadura artificial de una vertiente del río Nepeña, creada en 1983 de manera supuestamente temporal.
Según el documento, esta alteración habría generado un proceso progresivo de sedimentación y arenamiento que ya provocó la pérdida de más de 400 metros de playa y la desaparición de un desembarcadero pesquero artesanal (DPA), mientras otro se encuentra en riesgo inminente.
Los denunciantes sostienen que las crecidas del río, presuntamente contaminado con agroquímicos y metales pesados provenientes de actividades agrícolas y minería ilegal en las zonas altas del valle, ocasionan inundaciones frecuentes. Estas aguas arrastran residuos sólidos, materia orgánica en descomposición, troncos, cañas de azúcar e incluso animales y aves muertas, generando olores fétidos y un entorno insalubre.
Asimismo, se advierte que el muelle y la playa presentan sedimentos contaminados con restos de agroquímicos, metales pesados y material fecal, lo que habría provocado la muerte o desplazamiento de especies hidrobiológicas como calamares, pejerreyes y conchas de abanico, afectando directamente el sustento de las familias dedicadas a la pesca artesanal y al cultivo marino.
La denuncia también señala que las inundaciones impactan viviendas y enseres, y representan un riesgo para la salud pública debido a la proliferación de microorganismos patógenos que pueden causar infecciones respiratorias agudas (IRA) y enfermedades diarreicas agudas (EDA).
Además, el estancamiento de aguas favorece la presencia de vectores como mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue.
Los pescadores y vecinos advierten que la situación viene generando pérdidas económicas significativas, no solo en la actividad pesquera y acuícola, sino también en los negocios turísticos que operan en la zona.
El caso ha sido puesto en conocimiento de la Procuraduría Pública Especializada en Delitos Ambientales del Ministerio del Ambiente, mientras el Ministerio Público desarrolla las diligencias correspondientes para determinar responsabilidades.

