El Gobierno Regional de Áncash y el Instituto Geofísico del Perú (IGP) sostuvieron una segunda reunión de coordinación para avanzar en un ambicioso proyecto de intervención de cinco quebradas estratégicas a lo largo de la Cordillera Blanca mediante la instalación de sensores especializados.
Estos equipos de alta tecnología detectarán de manera temprana deslizamientos o flujos generados por lluvias extremas o caídas de bloques de hielo, permitiendo dar aviso a las áreas urbanas con tiempo suficiente para que la población tome previsiones.
“Ya contamos con un sistema inicial instalado en la quebrada de la Laguna Palcacocha y se han finalizado los estudios de topografía en las demás quebradas seleccionadas. Estamos en estrecha coordinación con el Ministerio del Ambiente y SERNANP para los permisos correspondientes”, indicó el jefe institucional del IGP, Hernando Tavera.
Añadió que su institución se encarga de la investigación y el monitoreo técnico. Por su parte, el GORE Áncash asumirá el liderazgo en la difusión de las alertas a través de la implementación de sistemas de megafonía (bocinas) en las zonas urbanas.
«Estos sistemas lo que tratan es de salvar vidas humanas, que es lo más importante para todos nosotros», destacó Tavera, al tiempo de recordar a la ciudadanía la importancia de construir una verdadera cultura de prevención, evitando las zonas críticas de riesgo para asegurar nuestra supervivencia ante los fenómenos naturales.

