En el marco del Día Internacional de la Mujer, Jocelyn Rivera, coordinadora de Gestión Ambiental en SIDERPERU, comparte su experiencia profesional en una industria tradicionalmente asociada a los hombres.
– En una industria tradicionalmente asociada a la presencia masculina, ¿qué desafíos enfrentó al iniciar su carrera en el sector siderúrgico y cómo logró superarlos?
Aunque venía del sector industrial, mi conocimiento sobre la siderurgia era limitado. Sin embargo, mi formación y experiencia en procesos permitieron que me adaptararápidamente. Mi recorrido en SIDERPERU ha sido de constante aprendizaje: desde un rol de soporte, hasta mi posición actual, he tenido la oportunidad de trabajar con diversas áreas y niveles de la organización, lo que me ha dado una visión integral del negocio. Además, he participado en proyectos sostenibles de gran prioridad estratégica para la empresa, lo que ha enriquecido enormemente mi crecimiento profesional.
Al iniciar mi etapa profesional, algunos compañerosdudaban de que una mujer joven y con poca experiencia pudiera desenvolverse con solvencia en un entorno laboral predominantemente masculino. Sin embargo, lejos de desanimarme, utilicé esta situación como un impulso para demostrar mi verdadero potencial.
A través de mi conocimiento técnico, una actitud cordial y una genuina disposición por aprender, logré destacar dentro del equipo y consolidar mi posición profesional. Esta experiencia no solo fortaleció mi confianza, sino que reafirmó mi capacidad para abrirme camino con firmeza y excelencia en cualquier ámbito.
– ¿Cómo ha evolucionado el rol de la mujer dentro de SIDERPERU en los últimos años, especialmente en áreas técnicas y operativas?
La presencia femenina en la compañía ha crecido notablemente, no solo en áreas administrativas, sino también en funciones operativas y técnicas, lo cual es un avance importante. Hoy vemos a más mujeres liderando equipos, manejando procesos críticos y siendo parte de la toma de decisiones. Actualmente, el 31% de posiciones de liderazgo de la empresa están ocupadas por mujeres.
– Desde su posición como coordinadora de Gestión Ambiental, ¿qué proyectos de sostenibilidad y economía circular considera que han marcado un impacto significativo en la operación de Chimbote?
En estos últimos años hemos impulsado una serie de proyectos clave, como la reducción del consumo de agua, la disminución de emisiones de CO2 y la mejora integral de nuestra gestión de residuos. Cada uno de estos desafíos nos ha dejado grandes aprendizajes: desde fortalecer el trabajo en equipo hasta potenciar nuestra resiliencia y capacidad de innovar.
– ¿Qué aprendizajes le dejó su participación en el programa Helda y de qué manera contribuye esta iniciativa al fortalecimiento del liderazgo femenino en la empresa?
HELDA fue un programa profundamente transformador, diseñado para impulsar el crecimiento y desarrollo de las mujeres en Gerdau–SIDERPERU. Nos brindó herramientas valiosas para destacar en nuestros roles y, al mismo tiempo, para preparar un camino más sólido y accesible para las mujeres que vendrán más adelante.
Más allá del aprendizaje, HELDA fue una experiencia que despertó confianza, autenticidad y liderazgo con propósito. Ahí descubrí la fuerza que surge cuando las mujeres nos apoyamos mutuamente: se crearon lazos genuinos de sororidad, amistad y acompañamiento.
Participar en HELDA me enseñó que el liderazgo femenino no se construye desde la competencia, sino desde la colaboración, la empatía y la convicción de que juntas podemos abrir espacios más justos y representativos. Este programa no solo forma líderes, forma redes poderosas capaces de transformar nuestra cultura desde adentro.
– En el marco del Día Internacional de la Mujer, ¿qué mensaje les daría a las jóvenes que aún dudan en elegir carreras vinculadas a la ingeniería o al sector metalúrgico?
Les diría que la siderurgia es una industria llena de retos, aprendizaje y oportunidades. Es un sector que necesita talento diverso, creatividad y habilidades que muchas mujeres poseen. Las invito a atreverse, a romper estereotipos y a confiar en su capacidad. La industria está cambiando, y somos nosotras quienes podemos impulsar esa transformación desde adentro.

