Sus cómplices recibieron hasta 35 años:
- Juzgado Penal Colegiado dictó cadena perpetua contra Maicol Deyvi Liñán Arroyo (29), identificado como cabecilla de una organización criminal dedicada a captar, dopar y abusar de jóvenes.
- En el mismo proceso, Luis Azañero (19), Cristofher Herrera Arroyo (19) y Josselyn Quezada Gordillo (19) fueron condenados a 35 años de prisión efectiva y Néstor Camacho a 32 años y un mes de cárcel.
El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte del Santa dictó cadena perpetua contra Maicol Deyvi Liñán Arroyo (29), identificado como cabecilla de una organización criminal dedicada a captar, dopar y abusar de jóvenes, hechos que terminaron con la muerte de un estudiante universitario.
La sentencia fue emitida por el delito de violación de persona en estado de inconsciencia con subsecuente muerte, tras acreditarse su responsabilidad en los graves hechos.
En el mismo proceso, Luis Alejandro Azañero Silva (19), Cristofher Junior Herrera Arroyo (19) y Josselyn Karelis Quezada Gordillo (19) fueron condenados a 35 años de prisión efectiva. En tanto, Néstor Martín Camacho Amiquero recibió una pena de 32 años y un mes de cárcel.
Por su parte, Juan Nilber Segura Arroyo fue sentenciado a cinco años y un mes de prisión efectiva por los delitos de encubrimiento real y omisión de auxilio en agravio de cuatro jóvenes víctimas.
Los sentenciados escucharon el fallo desde el establecimiento penitenciario de Cambio Puente, mediante una audiencia virtual.
Según la investigación fiscal, la banda captaba a sus víctimas a través de redes sociales, organizando reuniones en viviendas alquiladas, donde simulaban fiestas. En estos encuentros, los agraviados eran dopados tras ingerir bebidas adulteradas con sustancias, quedando en estado de inconsciencia.
Aprovechando esta condición, los delincuentes cometían los abusos y registraban los hechos en video, material que posteriormente era comercializado a través de plataformas digitales hacia clientes en el extranjero.
El 22 de marzo, estas acciones derivaron en la muerte de Andrés Felipe Rodríguez Cruz, quien falleció tras sufrir un infarto, luego de ser abandonado en un descampado junto a otra víctima.
Las investigaciones determinaron la responsabilidad de la organización en este trágico desenlace.

