
Un gran ejemplo. Hombre de la tercera edad no quiso quedarse sin cumplir con su deber. Ocurrió en colegio “Augusto Salazar Bondy”.

Miembros de mesa bajaron desde el tercer piso para permitir voto de una personas con discapacidad.

Cuando se trata de cumplir con un deber no hay límites, ni excusas.

Emblemático colegio San Pedro de Chimbote una vez más fue sede del proceso electoral, pero a diferencia de años anteriores, ya no solo se veía a personas de tercera edad, sino también jóvenes.

Miembros de mesa realizaron el esfuerzo de instalar temprano su material para recibir el sufragio.

Personal policial cumplió su trabajo garantizando orden en exteriores de colegios, como en este caso, en la I.E República Argentina.

En este proceso electoral ya no había tinta indeleble en el dedo índice, ni hologramas en el DNI. Todo cambió, para bien.

Un niño acompaña a sufragar a su madre quien permanece en silla de ruedas. Ocurrió en Instituto Carlos Salazar Romero.
