El Ministerio de Transporte y Comunicaciones, sin duda es un ente paquidérmico, para referirnos en términos burocráticos, aquí lo estamos padeciendo por su ineficacia y tenemos ejemplos de los cuales escribimos casi a diario y otros más; por lo tanto, no son temas desconocidos para nosotros, pero que tenemos que seguir insistiendo, porque tiene que haber soluciones a esos problemas y quizás estas no lleguen ni con la presencia del propio ministro Raúl Pérez Reyes, en nuestra ciudad.
Primero vamos a referirnos a los puentes. En el 2017, el dren que se convirtió en río, pasando la curva de Coishco, se llevó y destruyó la carretera Panamericana, en otras palabras, rompió toda la estructura y, el MTC colocó un puente modular, por no llamarlo bayli. Ese puente ha sido mejorado hace un par de meses, nunca fue cambiado, nunca se puso la estructura definitiva y, lógicamente que la responsabilidad es del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, a pesar que estamos en una vía concesionada.
Ayer, pobladores de Coishco salieron a protestar y con toda justica porque los años pasan, vamos a tener 8 años desde el Niño Costero de aquel momento y el puente sigue siendo el mismo, cuando debe haber una infraestructura mucho más segura para el tránsito de la Carretera Panamericana de ida y vuelta.
En aquel año, 2017, también las aguas se llevaron el puente Huambacho y puente Sechin (Casma). El puente Huambacho lo repuso el concesionario y el puente Sechin debió reponerlo el concesionario, Autopistas del Norte, pero no lo hizo, esperó hasta noviembre del 2022 y en marzo del 2023 cuando estaban haciendo la estructura final, vinieron las lluvias del ciclón Yaku y se lo llevaron. Como las aguas ingresaron a Casma, las protestas eran generalizadas, no les quedó otra alternativa que terminar lo que estaba inconcluso y como las lluvias continuaban, se hizo la emergencia y al final lo terminaron. Por eso, manifestamos que de puentes conocemos mucho más y sin duda, estos sufren así sean nuevos cuando llegan las lluvias y los ríos cargados. Lo de Chancay es muy simple, el puente tiene más de 60 años, cumplió su vida útil y en algún momento debió ser reemplazado y ahí la responsabilidad es del MTC y lógicamente del concesionario.
Pero, falta aún lo que sucede con la Vía de Evitamiento, que es responsabilidad absoluta hoy en día del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, porque son ellos los que elaborarón el expediente técnico antes del 2015 y, lamentablemente, la entidad que se encarga de ese instrumento fundamental, lo hizo sin realizar el estudio respectivo de campo, porque resulta inaudito que tenga 29 zonas críticas gracias a una auditoria que realizó el propio MTC, por lo tanto, la vía de Evitamiento así como esta, necesita solucionar esos puntos críticos para que sea viable y es absoluta responsabilidad del MTC y, por supuesto del concesionario.
Aquí en Chimbote, en mayo del 2024, el ministro Raúl Pérez Reyes dijo que iba a solucionar esos puntos críticos y hasta el momento no lo ha hecho. La situación se agrava mucho más porque en el óvalo de Cambio Puente, existen situaciones más peligrosas aun y seguimos sin tener ningún tupo de solución sobre estos problemas.
Los días pasan, la vía de Evitamiento no se utiliza, se está convirtiendo en un elefante blanco, producto de ese aparato altamente burocratizado como es el Ministerio de transporte y Comunicaciones. Aquí en Chimbote estamos hartos de seguir soportando el tránsito pesado por el centro de la ciudad, por lo tanto, se necesita que se utilice la vía de Evitamiento, pero la misma debe ser utilizada sin problema y estos han sido generados por ese instrumento ineficiente lleno de errores, como lo fue el expediente técnico de la que se supone debe ser una vía moderna.
La Vía de Evitamiento es concesionada, porque el Estado no lo ha construido, sino el concesionario Autopistas del Norte, es decir, el Estado no está poniendo dinero, por lo tanto, esas intervenciones que derivarán de los puntos críticos, significarán adendas al contrato que tiene el Estado con Autopistas del Norte, lógicamente los responsables son ese ente paquidérmico como es el Ministerio de Transporte y Comunicaciones. Ahí empiezan los problemas.
Hoy solamente nos hemos referido a problemas en nuestra región en la zona costa y no estamos tomando los problemas que suceden al interior de nuestra propia región, que son casi similares, y vamos a abordar empezando por la carretera abandonada Lacramarca Alta hasta Huaylas y corresponden a esta entidad altamente burocratizada. Lo que tenemos claro es que, el día que el MTC cambie y no tenga los funcionarios que tiene, sino personal técnico especializado y eficiente, la situación podría cambiar, hoy tenemos pocas probabilidades que eso pueda ocurrir.