La Contraloría General de la República emitió días atrás el informe sobre la obra realizada en la Plaza Mayor y que había generado una serie de protestas, e incluso denuncias ante el Ministerio Público a la actual gestión de la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote.
El informe ha dado a conocer cinco observaciones y alguna de ellas son preocupantes porque está referido a hechos puntuales, donde la empresa supervisora ha avalado las irregularidades y tampoco hubo intervención de los funcionarios de la referida municipalidad.
Señala puntualmente el informe, que son 364 metros de mármol que debieron ser colocados, pero solo se hizo 94,53 metros; es decir, no colocaron 270.30 metros de mármol. El asunto es que dieron la conformidad y pagaron al 100% la valorización.
En el lenguaje de las obras públicas esto huele feo, porque a pesar de la irregularidad que era evidente por la cantidad de metrados no cumplidos, terminaron pagándole al contratista y el asunto es que nadie dijo nada, no hay registrados anomalía alguna en el cuaderno de obras, por lo tanto, estas irregularidades van a ser señaladas cuando la Contraloría espere las respuestas de la Unidad Ejecutora si levantó o no las levantó las observaciones.
Todo esto es un proceso y si en este proceso no se levantan las observaciones, lógicamente que van a ver responsables y no solo se trata del contratista, sino fundamentalmente del supervisor y los funcionarios que se hicieron los locos y no tomaron en cuenta las irregularidades que se estaban presentando.
Posteriormente, el alcalde Walter Soto ha manifestado públicamente que él no tiene compromisos con nadie y que, si se tiene que sancionar, se sancionará. El asunto no se va a quedar ahí, porque en estos momentos exisaten intereses políticos de por medio, porque ya se han presentado dos denuncias en el Ministerio Público y donde van a estar involucrados indudablemente los funcionarios, en especial aquellos que participaron en el comité de selección para las licitaciones públicas, que es la piedra angular en todas las obras que se realizan en la actualidad a nivel nacional en los tres niveles de gobierno, es decir, local, regional y nacional.
El asunto es que la Plaza Mayor es un tema evidentemente mediático y es por eso que ha tomado relevancia, al extremo que antes que se liquide la obra ya hay dos denuncias fiscales de por medio. El asunto es para tomarlo con pinzas, sobre todo cuando conozcamos los informes posteriores de la Contraloría General de la Republica.