La Contraloría General de la Republica ha realizado un control concurrente al Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), sobre el mejoramiento de los servicios de salud del establecimiento El Progreso, ubicado en Chimbote, hallando dos situaciones adversad que afectarían su continuidad.
Como es de conocimiento público, el establecimiento de salud El Progreso corresponde al segundo nivel de atención con capacidad resolutiva “II-E”. Las acciones consideradas para implementar la construcción de la nueva infraestructura comprenden básicamente de la demolición de las construcciones existentes y nivelación del terreno y; la construcción del nuevo local y equipamiento.
Asimismo, el pasado 17 de junio del 2021, la entidad encargó al “Consorcio Salud Progreso” la ejecución de la obra por un monto contractual ascendente a S/ 54 609 444,40 y un plazo de 450 días calendario. Posteriormente, se suscribió el contrato el 15 de diciembre de 2022, a favor de dicho consorcio para la ejecución del saldo de la precitada obra, por un monto contractual ascendente a S/ 62 902 564,95 y un plazo de ejecución de 450 días calendario, esto de conformidad con lo consignado en el expediente técnico de saldo de obra aprobado.
En la última valorización tramitada (enero 2025), se evidenció un monto valorizado acumulado de S/ 14 836 412,72, que representa un avance del 27,83% y evidenciando un atraso acumulado total de 6,91%.
El órgano de control encontró dos situaciones adversar, como, por ejemplo que, las instalaciones eléctricas que conectan los bloques “A” y “C” se encuentran sin aditamentos especiales y por consiguiente expuestas a sufrir daños ante la ocurrencia de un evento sísmico, por el desplazamiento del bloque con sistema de aislamiento sísmico; situación que conllevaría al corte del suministro eléctrico en los ambientes involucrados y la afectación al servicio que brindará el establecimiento de salud durante el evento.
Es decir, se pudo identificar que en el sótano del bloque “A” (bloque con sistema de aislamiento), se instalaron tuberías de PVC que contendrían los conductores eléctricos correspondientes al alumbrado y que a su vez se encuentran empotrados en la losa de techo del bloque “C” (bloque de base fija, sin aislamiento sísmico); esto a pesar que los citados bloques presentan comportamientos sísmicos distintos.
Por otro lado, la falta de personal obrero para los trabajos previstos en la construcción del bloque “A”, disminuye el ritmo de avance de ejecución, generando el riesgo imputable al contratista de incumplir los avances programados del calendario de ejecución de obra vigente. Según la comisión de control, se pudo identificar la construcción del sótano y los cinco (5) pisos proyectados para el bloque “A”; sin embargo, se evidenció que el personal obrero a cargo de la conformación de muros, columnetas, enlucidos, instalaciones y otros trabajos, se concentran en el sótano y los pisos 1, 2 y 3, mientras que en el caso de los pisos n.° 4 al 5 y azotea, sólo se evidenció la presencia de poco personal, a quienes asignaron la aplicación de pintura base en losas y vigas.
Finalmente, se ha recomendado al Coordinador General del Programa Nacional de Inversiones en Salud – PRONIS, adoptar las acciones correspondientes para la continuidad de la ejecución del proyecto y lograr los objetivos en beneficio de la población.