Editorial

Editorial: ::: UN PRIMER APORTE :::

El alcalde de Nuevo Chimbote, Valentín Fernández Bazán, expresó su contrariedad por el alcance del programa emprendido por el Ministerio de Trabajo en el marco de la reconstrucción de Ancash y consideró que el presupuesto establecido es insignificante para la dimensión de los daños que ha sufrido nuestra provincia.

La preocupación del burgomaestre es pertinente si se tiene en cuenta que las consecuencias del fenómeno del “Niño Costero” han sido catastróficas en muchos sectores de la provincia, incluso el burgomaestre sureño ha considerado que se requiere de una inversión gubernamental del orden de los 1,500 millones de soles para poder salir del atolladero que nos ha dejado la naturaleza.

Sin embargo, ya se ha precisado que el programa presentado por “Trabaja Perú” no corresponde a la propuesta del gobierno para la reconstrucción de nuestra región, seguramente puede ser considerado como parte de ella, empero, se trata de un programa de empleo temporal que tiene por finalidad financiar proyectos menores de limpieza, canalizaciones, rehabilitaciones mediante la modalidad del contrato de trabajo por 4 meses.

Lo que se busca es no solo darle empleo a un universo de padres de familia que no tienen actividad alguna, sino a los propios afectados para que participen en la recuperación de cada uno de sus sectores a cambio de un empleo temporal que le permitirá llevar algo a la mesa familiar.

Ese es el objetivo de este lanzamiento que si bien es cierto contó con la presencia de la Ministra de Justicia, la dinámica Marisol Pérez Tello, ello no significaba que este programa de empleo temporal fuera la llave de la reconstrucción para nuestra región, fue solo parte de esa permanente colaboración que ha puesto en marcha el gobierno tras el desastre registrado en mes de marzo por el Niño Costero.

De allí que estos trabajos deberán apuntalarse con la intervención de los Municipios provinciales o distritales de los lugares en donde exista necesidad de emprender trabajos menores y en los que se pueda emplear a la mano de obra de cada uno de esos sectores que forma parte de los más necesitados.

De allí que no de los principales requisitos para poder acogerse a este programa de empleo temporal es que las personas que deben ser contratadas formen parte del SIFOH, que es un padrón en el que ya se encuentran registradas las personas que necesitan de ayuda social por hallarse comprendidas en el sector social más bajo de la provincia.

Lo que si es cierto es que el programa de reconstrucción del país tras los fenómenos climáticos del mes de Marzo y parte de abril recién se está estructurando en la Presidencia del Consejo de Ministros, hace solo unos días el congreso ha aprobado la ley que se necesita para poner en marcha la recuperación de los pueblos del interior del país y se ejecutará en base a la creación de una oficina ejecutiva que dependerá de la Presidencia de Consejo de Ministros y cuya labor será de engranaje para coordinar el trabajo con los gobiernos regionales, los municipios provinciales y los municipios distritales.

Este programa de reconstrucción tiene un presupuesto estimado en 10 mil millones de soles, parte de los cuales deben ser destinados a Ancash y los proyectos que se pongan en marcha serán los que prioricen los municipios y los gobiernos regionales, de allí que la responsabilidad recae ahora en manos de los alcaldes que tendrán que ponerse a la altura de las circunstancias no solo para reclamar el presupuesto suficiente para reconstruir cada una de sus jurisdicciones sino para dirigir la ejecución de las obras.

Cierto es que aún falta mucho camino por recorrer, los pueblos del interior de la provincia y la vecina localidad de Huarmey son los mas golpeados por la naturaleza, es allí en donde se requiere que se haga una mayor inversión para la recuperación de la zona afectada, por ello hay que guardar fuerzas para exigir que allí se destinen los presupuestos necesarios.

El programa “A trabajar” solo es un paliativo en medio de la angustia y desesperación de pueblos que se han visto afectados por la emergencia de las lluvias, empero, no es la reconstrucción que necesita el país, ella aun está en ciernes.

UNA ESPERANZA DE VIDA

La semana pasada una llamada de emergencia movilizó al personal de asistencia médica del Serenazgo de Chimbote cuyos agentes llegaron hasta la Urbanización El Acero, en donde una gestante había sido sorprendida por los dolores de parto y estaba a punto de traer al mundo a un niño en ese mismo lugar.

Los agentes de serenazgo preparados para esta clase de emergencias asistió a la mujer y tras el alumbramiento la trasladó junto a su niño al hospital La Caleta con la finalidad que pueda ser atendida en el post parto y se atienda al recién nacido.

Se trata de uno de los muchos casos que ya deben haber atendido los miembros del serenazgo, empero, la novedad en este caso es que la madre era una extranjera, una joven venezolana que había llegado hace solo unas semanas a nuestra ciudad fugando de la grave crisis y la dictadura que se ha impuesto en su país.

En lo poco que pudo revelar a la prensa, la mujer señaló que en su país ya no hay ni que comer, que su niño en el vientre se estaba perjudicando por la crisis y por ello es que decidió viajar al Perú y llegar a la vivienda de unos familiares en Chimbote, a pesar que por la falta de documentos de migraciones no estaba en condiciones de ser atendida en un nosocomio y que requiere regularizar su situación.

Lamentablemente, el drama que vive la joven venezolana Karol García Andrade es el mismo que padecen cientos de sus compatriotas que han aparecido de pronto en las calles de la capital de la república o de las principales ciudades del país realizando actividades diversas para ganarse la vida, ellos son víctimas de la dictadura, de ese régimen que ha conculcado las libertades y que solo privilegia a un sector que lo apoya y lo sostiene. Esperemos que el nuevo ser que ha traído esta joven en nuestra ciudad resulte una esperanza de vida para el futuro que le espera entre nosotros. Lo importante que su pequeño Chimbotano ha llegado al mundo con buena salud.