Editorial

Editorial: ::: SIGUE LA ALERTA :::

La ofensiva montada por las autoridades del sector salud para exterminar el dengue en la zona de Villa María no parece haber hecho el efecto esperado pues el pasado fin de semana se informó que el número de pacientes afectados por este mal sigue creciendo sin que nada ni nadie lo detenga.

En esta oportunidad ha sido el consultor de la Red Pacifico Sur, Alvaro Zegarra Pezo, quien ha informado que en las últimas semanas el número de pacientes confirmados con el mal del dengue superó el doble que tenía hasta la fecha, pues los resultados remitidos por el Instituto Nacional de salud señalan que la cifra llegó a 15 en Nuevo Chimbote.

Esto quiere decir que de los 6 que inicialmente se tenía y cuyos antecedentes se focalizaban en el P. J. Villa María, ahora se han extendido de manera peligrosa en otros sectores del distrito, lo que resulta sumamente riesgoso porque existe la amenaza que este mal amplíe su campo de acción.

En efecto, de los 6 pacientes que existían hasta hace una semana y cuyos antecedentes señalaban que residían en el P.J. Villa María, ahora la cifra llegó a 15 y se registran pacientes que no son solo de Villa María, sino que ahora aparecen pobladores del P.J. Tres de Octubre, Nicolás Garatea y de la red Yugoslavia.

Esto ha generado la lógica preocupación porque se ha presentado un fenómeno que, precisamente, con la ofensiva enviada hace poco más de una semana por el Ministerio de Salud, se trataba de impedir por todos los medios, es decir, que el mal salga de Villa María y se cuele en otros sectores del distrito.

Los resultados de los análisis de las muestras han establecido que el mal ha avanzado de manera peligros y que si la ofensiva en materia de fumigación y abatización no ha dado resultados la verdad es que no sabemos que es lo que puede haber sucedido en la medida que el Ministerio de Salud envió a cuadrillas de fumigadores para darle la arremetida final al mal del dengue.

Sin embargo, aparentemente esta ofensiva se demoró demasiado pues los últimos resultados confirman que hay nuevos pacientes y que la zona de su residencia o del lugar que alternan diariamente ya se ubican en otras urbanizaciones del mismo distrito.

Y es que la labor de fumigación sigue mostrado la resistencia de los propietarios de algunas viviendas que no permiten el acceso del personal a cargo de esta campaña, incluso, se ha confirmado que en un medio centenar de casas se negaron a abrirle las puertas a los fumigadores por lo que existe la posibilidad que allí se mantenga el zancudo vector.

Hay que tener en cuenta que si han aparecido nuevos pacientes tanto en Villa María como en otros sectores de la ciudad, es evidente que ello obedece a que el vector sigue vigente y existe la imperiosa necesidad de recurrir a otras medidas o en todo caso afianzar mucho las que ya se han puesto en marcha pero que han resultado inocuas.

Pero si las cosas en Villa María y Nuevo Chimbote ya llega a preocupar, en el vecino distrito de Coishco siguen reclamando acciones de esta naturaleza con la finalidad de terminar con el dengue, se debe recordar que la presencia del vector se detecta por vez primera en ese sector poblacional y desde entonces las cifras de pacientes sospechosos y confirmados se ha incrementado de manera impresionante.

Las cifras de casos confirmados en ese distrito son realmente preocupantes y desde ya se sugiere que se dispongan de campañas más drásticas y contundentes con la finalidad de llamar la atención de las autoridades y se sacudan del marasmo y la indiferencia frente a un tema preocupante que debería generar acciones más firmes y decididas a efectos de detener el avance de este mal.

Era más que evidente que en Coishco se germine la presencia de esta enfermedad habida cuenta que los huaicos y desbordes dejaron muchos sectores poblaciones inundados y se generaron charcos de agua en donde ha proliferado en cuestión de horas las larvas y han generado la presencia del zancudo vector que de manera casi inadvertida fue creciendo.

Para quienes conocen algo de este tema les llama la atención que ahora que la estación del otoño se ha venido acentuando con el cambio drástico de la temperatura ambiental y que el frío ha comenzado a desplazar el fuerte calor de la noche y de la madrugada, las condiciones para la presencia de este zancudo no han variado en nada.

Los insectos que promueven estas enfermedades se multiplican en las temporadas de verano porque para que ellos puedan seguir creciendo lo que se requiere es la presencia de un clima de carácter tropical, en donde la humedad haga tabla rasa de la tolerancia de muchos chimbotanos por ello muchos confiaban que el cambio de temporada aleje el vector en la zona de Nuevo Chimbote.

Sin embargo, ni siquiera el intenso frío que ya se percibe en horas de la madrugada, viene alejando a este mal, por el contrario, las estadísticas señalan que el número de pacientes se incrementa y deja muy mal parados a todos aquellos que, en su momento, le restaron importancia a las advertencias que hicieron las personas que saben de estos temas.

Esto último no debe dejar de llamar la atención a los responsables del sector salud en la provincia del Santa en la medida que las estadísticas indican que no se puede ni parpadear en este tema del dengue, por el contrario, se tiene que insistir en la fumigación y afianzar los sistemas de prevención, evitando que se siga extendiendo.

Hacer solo unos días llegó a nuestra ciudad el Director Regional de Salud Ciro Castillo Rojo con la finalidad de limar asperezas ante las declaraciones que hizo la Directora de la Red Pacífico norte, en el sentido que se habían llevado los equipos termonebulizadores y no se podía seguir fumigando.

El funcionario dijo que se trataba de un malentendido porque los equipos solo se llevaron prestados a Huarmey y estaban retornando a Chimbote. Esperemos esto sea cierto porque se requiere que se afiance la fumigación en Villa maría, se necesita llegar a todos los confines y si es que se tiene que romper puertas que se solicite la autorización judicial porque por algunos escépticos no se puede exponer la salud de toda una población. Ojo que sigue la alerta por el dengue, ni siquiera el frío lo encoje o lo detiene.