Política

ACTUALIDAD Y POLITICA

VIOLENCIA

Hay un sabio adagio que dice: “En todas partes se cuecen habas”, para describir que las cosas buenas o malas ocurren en todo lugar. Esto nos trae a colación la salvaje golpiza que ha sufrido un joven casmeño en el vecino país de Chile, en donde aparentemente en un asalto nocturno fue masacrado por delincuentes juveniles cuando opuso resistencia. La manera como fue golpeado hasta dejarlo en estado de coma es la misma y brutal modalidad de los delincuentes en este país y en muchos otros, es una forma de violencia que no se destierra porque las autoridades no aplican las normas con drasticidad.  Hace solo un  mes y medio una joven de 19 años fue degollada y su cuerpo arrojado en un buzón de desagüe en el A.H. Villa del Sur. Cuando todos pensábamos que se trataba de un brutal ataque perpetrado por “buitres del amor” que trataron de violar a la joven y la asesinaron al defenderse, apenas unos días después tomaríamos conocimiento que este hecho salvaje y brutal fue perpetrado por una sola persona, un despistado adolescente de apenas 17 años que habría reaccionado de esta manera cuando la jovencita se negó a tener relaciones después de haber libado licor y bailado en una discoteca del cono sur. Hace solo una semana hemos leído las noticias de otro adolescente también de 17 años que acuchilló a otro joven de su misma edad por el solo hecho de haberlo mirado de mala manera. Este jovenzuelo premunido de un cuchillo le hundió el arma en la pierna derecha dejándolo desangrando. Habría que preguntar que es lo que está pasando con nuestra juventud. Nuevamente los actos delictivos y sangrientos tienen como protagonistas a jóvenes que ni siquiera llegan a la mayoría de edad. Sus padres aparentemente no saben lo que hacen sus hijos, el descontrol sigue ganando la batalla y a este ritmo ya no sabemos de lo que son capaces nuestros jóvenes. Un problema secular sin solución.

INVASION

Las áreas competentes de la Municipalidad Provincial del Santa procedieron, por fin, a decomisar los colchones, camas y toda clase de productos que los comerciantes de las cuadras 6 y 7 de la avenida Gálvez suelen dejar en el frontis de sus locales interrumpiendo el tránsito peatonal, después de hacerles muchas recomendaciones y dejarles sendas notificaciones, los funcionarios se decidieron a tomar medidas ante la indiferencia de los propietarios de los locales y lo hicieron decomisando todo lo que estaba en la vía pública. Pero así como ha procedido con los colchones y las cujas de las camas, la Municipalidad debe hacer lo mismo con los establecimientos que se dedican a la venta de materiales de construcción, como es el caso de las ferreterías ambulantes que existen en las cuadras 8 y 9 de Manuel Ruiz, en donde los establecimientos dejan ladrillos, cemento, fierro y todas clase de materiales en medio de la pista. Pese a que la calle Manuel Ruiz cuenta con una vía ancha y de tráfico fluido, los choferes deben aminorar la velocidad y tener mucho cuidado cuando transitan por estas calles porque se encuentra con toda clase de obstáculos. Pero así como existe esta escandalosa invasión de la vía pública, se ha denunciado que en Nuevo Chimbote hacen lo mismo en San Luis en donde un establecimiento comercial deja sus materiales fuera de su local. Ya es momento de terminar con este abuso.

CONDENA

La Sala Penal de Apelaciones ha confirmado la condena de 15 años de cárcel que un Juzgado Penal Colegiado le impuso a Juan Rivadeneira Vásquez, más conocido como “Chato Juan”, un sujeto que manejó por espacio de 30 años el negocio de la venta de la droga en el conocido sector de “La Antena”. Lo que nos llama la atención es que este caso se resuelva recién cuando la intervención y allanamiento a las viviendas de “Chato Juan” y sus familiares se realizó el año 2014, lo que nos lleva a pensar que en este juicio han existido nulidades. Lo cierto es que 15 años es poco para lo que ha representado por años el negocio de la venta de droga en “La Antena”, más aun cuando la Policía incautó gran cantidad de droga en esa oportunidad y se debieron desplazar a efectivos policiales y hasta fiscales de otras ciudades para evitar que se filtre la operación.