Editorial

Editorial: ::: UN PLAN CASI CERRADO :::

Las caras serias y el humor deslucido pusieron en evidencia lo mal que les fue a las autoridades de la provincia del santa en su último periplo realizado por los amplios y cómodos salones y oficinas de la presidencia del consejo de ministros, hasta donde llegaron con la finalidad de ampliar la base financiera de la reconstrucción en nuestra provincia.

Esto ocurrió el último fin de semana con ocasión de la visita realizada por los alcaldes y el gobernador regional de Ancash a la PCM, luego de haberse elaborado un pliego de observaciones al Plan de reconstrucción propuesto y entregado en Chimbote por el Director ejecutivo nacional de la Autoridad de la Reconstrucción con Cambios, Pablo de la Flor.

Precisamente, esta visita se realizó luego que el mencionado ejecutivo expusiera en Chimbote los alcances del Plan elaborado por su representada y que se elaboró en mérito de la información alcanzada por los pliegos sectoriales y advirtió que no se trata de una información definitiva en razón que seguramente se advertirían algunas omisiones, por lo que dispuso que había un plazo de 10 días para que se hagan las observaciones que se consideren pertinentes.

De allí que De La Flor fue categórico al señalar que se trataba de un documento abierto y flexible, que existía la posibilidad de incorporar obras que no han sido consideradas u otras que no cuenten con el presupuesto que resulte suficiente, por lo que se podría ampliar el espectro de este documento en la medida que se demuestre que hay omisiones.

Empero, los técnicos del Ejecutivo han considerado que para ampliar los términos de este plan de reconstrucción no solo se requería mencionar que faltaban o se había omitido determinadas obras, sino que era necesario fundamentarlas, acreditar que efectivamente se trata de una que se derive de daños y estragos ocasionados por el Niño Costero, lo que implica un trabajo más exhaustivo y profesional.

Por ello es que los alcaldes se reunieron en la sede de la comuna provincial un día antes de emprender el viaje a la capital de la república y llegaron a la conclusión que se requería de unas 20 obras mas que no habían sido consideradas en el plan propuesto por el director de la Autoridad de la reconstrucción con Cambios, lo que implicaba que ese presupuesto de 3,325 millones de soles que ha sido ya considerado hasta la fecha deberían inflarse un poco más.

No se habló de nuevas cifras, solo se hizo mención a un promedio de obras faltantes y, tal parece, así emprendieron el viaje a la capital pues tras las entrevistas y las audiencias que sostuvieron en diferentes reparticiones, no se aceptó ninguna ampliación hasta la fecha, salvo el tema del Río Nepeña cuya descolmatación no ha sido considerada a pesar que se trata de uno de los efluentes que causó muchos daños y estragos en los pueblos del valle de nepeña y resulta una verdadera amenazas ante futuros eventos climatológicos.

Por ello es que las autoridades no han ocultado su desazón por esta situación y por algunas reacciones de los funcionarios de ciertos sectores, como es el caso del Ministerio de Agricultura y los programas que están a cargo de los trabajos de descolmatación y defensa ribereña que ya se han iniciado en el lecho del río lacramarca.

Ha sido la alcaldesa Victoria Espinoza la que mostró su disconformidad desde un primer momento por la forma como el programa Agrorural está ejecutando los trabajos en esta zona, los cuales no solo han generado filtraciones hacia ciertos sectores urbanos de la ciudad sino que no cumplen con los requerimientos técnicos de las fichas que se hicieron llegar en su oportunidad a los pliegos sectoriales.

Esto ha sido verificado el último fin de semana en inspección realizada por el gerente municipal y funcionarios de la comuna provincial con ingenieros del programa PSI del Ministerio de Agricultura, quienes por fin han advertido que, efectivamente, no se viene cumpliendo con los parámetros técnicos en los trabajos que se han realizado en este lugar.

Esta verificación debió realizarse una semana antes con el mismo titular del programa Agrorural, quien se había comprometido a llegar a nuestra ciudad atendiendo los reclamos que efectuó la comuna provincial empero, no llegó en la fecha señalada y posteriormente solo lo hizo en visita a la que convocó a las juntas de riego, quienes no habían efectuado reparos en esos trabajos.

Lo cierto es que esas deficiencias han dejado observar serios contratiempos a estas alturas que no se registra precipitaciones de lluvias como existe en la temporada de verano en las partes altas de la Región, han derivado en filtraciones que han aflorado en el 27 de octubre y en Camino Real, en donde algunos sectores se han anegado debido a que estas barreras de protección en el río lacramarca no son las indicadas.

Justamente, frente a esta sensación de indiferencia, ante la escandalosa dilación en la intervención gubernamental para la mentada Reconstrucción con cambios y las vacilaciones en lo que concierne al plan presentado en nuestra ciudad, ya varios gremios están convocando a medidas de protesta y de presión a los organismos del poder ejecutivo, tal como lo ha anunciado el frente de defensa.

Y es que frente a esta reconstrucción remolona y la falta de decisión para otras demandas como la inversión en el Terminal Portuario, la ejecución de Chinecas, la construcción de la vía de evitamiento, el necesario respaldo financiero para la ejecución de obras prioritarias en una región que estuvo sumida en un desgobierno total a lo largo de muchos años, los gremios consideran que ha llegado el momento de hacerle conocer al Gobierno central que tiene que atender a la provincia del Santa y la Región Ancash.

La preocupación de las autoridades guarda relación con esta parsimonia para disponer de los recursos y para admitir que los informes que han servido para sustentar el plan de reconstrucción son un fiasco, se ha dejado en el aire obras prioritarias y que deben incluirse pero no se aceptan, por lo que entienden que lo que nos han dejado es un plan casi cerrado, en el que no podrán ser consideradas muchas otras obras que los veedores de los Ministerios no han tomado en cuenta por desconocidas razones. Esperemos que haya un cambio de actitud antes que la presión social muestre nuevamente el rostro de la insatisfacción y la disconformidad.