Editorial

COLAPSO PREVISIBLE

Si hay algo que indigna y exaspera al poblador de a pie es la conocida apatía e indiferencia del aparato público del Estado, la dejadez de los empleados del sector público, sean de las instituciones del estado, de los Municipios o de los gobiernos regionales, todos ellos parecen cortados por la misma tijera.

Por ello los chimbotanos han leído con mucha pena y tristeza la denuncia que ha formulado el Director del Colegio “Augusto Salazar Bondy”, uno de los principales planteles del distrito de Nuevo Chimbote que ha padecido la voracidad de la corrupción del gobierno regional de Áncash entonces encabezado por el encarcelado César Álvarez Aguilar, en la medida que concibieron su reconstrucción a pesar que tomaron sus presupuestos para llevarlos a otras obras y dejar su institución virtualmente abandonada.

Han debido padecer años con este abandono, incluso, debieron tolerar más de tres años en calidad de “prestaditos” en otros centros educativo del cono sur porque sencillamente dejaron su obra a medio hacer y debieron esperar que por lo menos habiliten las aulas y esperar que los acabados finales se hagan en el camino.

Por fin han llegado., después de más de cinco años, a la parte final de esta obra que no solo es una estructura física, un nuevo y moderno cascarón para mejorar las condiciones de estudio de los estudiantes, sino que implica la dotación de mobiliario y de equipamiento de sus principales ambientes, entre ellos los laboratorios, tanto en el campo de las ciencias como de la informática.

En este último caso, la nueva infraestructura contempla un amplio ambiente para la implementación del Laboratorio informática y el proyecto de la obra contempla en el expediente el respectivo equipamiento, es decir, que la obra se entrega con sus equipos de cómputo debidamente instalados, por ello es que en agosto pasado los directivos recibieron la visita de unos funcionarios de la Sub Región Pacífico quienes le dieron cuenta que estos equipos habían llegado el mes de Marzo y deberían ser recepcionados por su institución, para lo cual solicitaron se forme una comisión que se encargue de este trámite.

Ni cortos y ni perezosos, los directivos del plantel designaron esta comisión y presentaron el documento en la fecha indicada, empero, desde entonces hasta la semana pasada el trámite había quedado en un punto muerto, el Director no volvió a ver nunca más al funcionario y pese a los pedidos que ha formulado en la misma sede sub regional nadie le ha dado respuesta alguna, apenas si le comunicaron que no podían hacer la entrega porque existían algunos problemas en los puntos de luz y el cableado.

Sin embargo, el Director entiende que se trata de problemas menores que se pueden superar, lo que no se entiende cómo es que estos funcionarios puedan mantener guardados equipos nuevos en un almacén cuando deberían estar al servicio de miles de estudiantes que realmente los necesitan, que requieren tener un avance en sus conocimientos de informática con la ayuda y asistencia de equipos modernos, con laboratorios que no existen en su tipo en todo el norte del país.

No le falta razón al director del colegio emblemático cuyas instalaciones se encuentran ubicadas apenas a media cuadra de la sede de la Sub región Pacífico, es decir que se trata de entidades virtualmente vecinas pero cuyos integrantes no consiguen resolver un problema tan sencillo como es el traslado de los equipos a una zona tan cercana.

Los propios representantes del gobierno regional han hablado maravillas del actual gerente de la Sub Región Pacífico, Fernando Corcuera Medina, quien ha conseguido obtener aquella “varita mágica” de la que hablaban sus antecesores que no podían gestionar el reinicio de los trabajos en las obras abandonadas, sin embargo, ha sido este funcionario quien ha conseguido destrabar esos proyectos que estaban deteriorándose desde hace más de cuatro años desde que fueron abandonados durante la última parte de la desastrosa gestión de César Álvarez.

Con mucha diligencia e inteligencia, el gerente de la Sub región Pacífico ha conseguido alinear a las empresas constructoras, ha conseguido el presupuesto necesario como cancelar las valorizaciones que quedaron impagas y ha reservado el presupuesto para poder terminar los trabajos pendientes de un total de 8 obras hasta el momento.

Especialmente los colegios de Chimbote y otras provincias han sido los priorizados en este trabajo que ha emprendido el gerente sub regional por encargo del Gobernador Luis Gamarra Alor y hay que reconocer que ha realizado un buen trabajo en la medida que el reinicio de muchas obras ya es una realidad, allí no hay vuelta que darle porque volver a echar andas las maquinarias después de tantos años no es una cosa sencilla.

Y es que hay que recordar que la presencia de este gerente se ha concretado luego que el Gobernador tenga que echar a sus antecesores porque vio que eran un cero a la izquierda y no necesitó más de 30 días para corroborar ello, por ello los sacó sin inmutarse porque requería de un elemento más ejecutivo, un profesional que no solo resulte un buen charla o que hable más de la cuenta, lo que requería era alguien que demuestre con actos funcionales y requerimientos escritos el avance en el objetivo de retomar las obras y eso consiguió con Fernando Corcuera que parece haberse consolidado en el cargo.

Por ello es que nos llama la atención que este tema de las computadoras almacenadas todo el año sin ser entregadas al Colegio “Salazar Bondy” se haya presentado justamente en la gerencia de quien viene demostrando mayor efectividad en su trabajo, llama la atención que se haya permitido que valiosos equipos de cómputo que deberían estar al servicio de la masa estudiantil ávida por aprender mucho más en este campo de las comunicaciones no tengan un uso efectivo.

Queremos creer que ha existido allí un entrampamiento absurdo propio de las oficinas burocráticas de las entidades públicas que el gerente debe desentrañar, no sabemos si el gerente ha tenido conocimiento de estos hechos pero resulta realmente inaudito que se compren decenas de equipos de cómputo, se invierta tanto dinero que sale de los bolsillos de todos los peruanos y finalmente se deje que todo este material se deteriore o se encuentre abandonado a pesar que debería estar al servicio de los estudiantes. Así no se hace patria, confiamos que esta semana ya el gerente haya encontrado una salida a este inconveniente.