Editorial

DEMORA INCONSECUENTE

El pasado viernes 26 ha concluido la temporada de pesca de anchoveta, la irregular y sanguinaria temporada decretada por el Ministerio de la Producción y, como no podría ser de otra manera, no se dieron a conocer las cifras oficiales de la cantidad de cardúmen que se ha extraído y menos aún cuanto es lo que se ha procesado.

Ello porque es evidente que las cifras resultan una vergüenza a la luz de las denuncias formuladas por los gremios de pescadores y por hombres de mar que enviaron a los medios de comunicación las imágenes y videos de las faenas que se estaban realizando y en la cual se puso en evidencia la pesca indiscriminada de peladilla y anchoveta en desove, lo que atenta gravemente la sostenibilidad del recurso y los principios de conservación que deben predominar en esta actividad.

La nueva Ministra de la Producción. Lieneke Scholl expidió el decreto supremo la penúltima semana del mes de enero, cuando las voces de los pescadores se levantaron la primera semana de aquel mes, cuando se autorizó el reinicio de una temporada que ya era irregular y cuyas recomendaciones técnicas decían que deberían paralizarse las actividades extractivas por la gran cantidad de cardumen juvenil en el mar.

Cierto es que la medida de reinicio de temporada, el 06 de enero de este año, fue una norma dictada por el ex Ministro Pedro Olaechea, empero, ello no exime de responsabilidad al portafolio en la medida que la Ministra tomó el cargo y no atendió las denuncias y protestas de los pescadores, se mantuvo la actividad extractiva y se avaló la matanza que se estaba concretando en el mar de Grau.

Ello porque desde diciembre del año pasado se estableció un mecanismo de interpretación de las cifras entregadas por el IMARPE al gusto y ambición de los grandes oligopolios de la pesca, aquellos que quieren seguir pescando así el cardumen presente tamaño de comedura, lo único que buscan es aumentar sus ganancias.

Este mecanismo establecido por el ex ministro decía que si bien es cierto los informes señalaban que existía una población pelágica juvenil mayor al 52%, cifra que no permite de ninguna manera reiniciar la actividad extractiva, este porcentaje no se encuentra concentrado en todo el litoral, sino que se ubica en determinadas zonas mientras que en otras el porcentaje es menor.

Ello quiere decir que para estos nuevos filósofos de la pesca, se podría establecer el reinicio de las actividades extractivas en aquellos lugares en donde se registra menos presencia de peladilla y si en caso los resultados arrojen porcentajes incidentales superiores se irá decretando el cierre en aquellos sectores que así lo requieran.

Inclusive, esta suspensión de aquellos sectores en donde la pesca de juveniles era desproporcionada, se daría por espacio de tres días o una semana, como pretendiendo burlarse de la inteligencia de los peruanos al pretender que se tome como cierto el hecho que la anchoveta pueda crecer en ese corto período.

Con este sistema virtualmente asesino para la anchoveta, el Ministerio de la Producción llegó a establecer 16 mini-vedas en todo el país, de esta manera sostuvo su propia mentira y permitió que las faenas de pesca se extiendan por 20 días cuando ya las condiciones del mar recomendaban que se cierre la temporada, tal como lo sostuvieron los gremios de pescadores, a excepción de uno de ellos, que demandaban la suspensión de las faenas de inmediato, en el mismo mes de diciembre hasta abril próximo, cuando concluya el desove del cardumen, tal como ha determinado el calendario biológico que establecieron los organismos técnicos.

Lamentablemente, nadie quiso escuchar a los pescadores, ello era infortunadamente previsible si nos atenemos a que estamos ante un gobierno pro empresarial, con ministros que atienden a los grandes empresarios antes que a los dirigentes de base, con una agenda gubernamental que está sustentada en el lobby y eso no lo decimos nosotros sino que lo denuncian todos los medios de comunicación, a propósito de las últimas denuncias relacionadas a los vínculos de Odebrecht con quienes dirigen el país.

Seguramente que nadie se animará a arrojar las cifras de la última actividad pesquera y si lo hacen será con ese conocido sesgo que pretende encubrir la pesca indiscriminada que se ha realizado en estas últimas semanas. Esperemos que más adelante no se arrepientan de lo que hecho, ni los grandes oligopolios y menos el Ministerio de la Producción que ha actuado con una demora inconsecuente al cerrar la temporada de pesca un mes después de los gritos en calles de los pescadores. Eso solo equivale a un exterminio en el mar.

PROCESO MUERTO

Los pobladores de Cambio Puente dieron la semana pasada una real muestra democrática de rechazo y repudio a la manera como las autoridades prepararon y organizaron unas elecciones concebidas a la medida de quienes están estrechamente vinculados a los promotores de este acto eleccionario.

Lo hicieron con su ausencia en los centros de votación, negándose a presentarse a los comicios que fueron convocados con la finalidad de elegir a un nuevo alcalde bajo los términos del proceso para los centros poblados del país, ese que nace de una organización concebida desde la Municipalidad Provincial a la que pertenecen y se someten a los designios de los funcionarios que forman parte de la agrupación que presentan candidatos en estos mismos comicios.

De esta manera, es evidente que exista parcialización, incluso, a pesar de la presencia y asistencia de la ONPE, un organismo que solo acredita funcionarios para observar el proceso, sin embargo, no lo organiza.

Por ello es que los medios de comunicación recibieron denuncias relacionadas con la manipulación al padrón electoral elaborado por la Oficina de Participación Vecinal, cuestionaron la manera como se había procedido y renegaron de las malas prácticas allí registradas. Lo hicieron de la manera más democrática posible, expresando su disconformidad alejándose de las urnas.

Ahora que se han anulado las elecciones por falta de electores, las autoridades deben escarmentar y reconocer cuales fueron los errores a efectos que para la nueva convocatoria se corrijan y permitan una contienda en igualdad de condiciones para todos.