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FRUTEROS SERÁN DESALOJADOS SINO ACEPTAN PLAN DE REUBICACIÓN

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Fruteros de mercado Buenos Aires deben aceptar reubicación, sino serán desalojados.

Los comerciantes apostados en la segunda y tercera puerta del Mercado Buenos Aires, tendrán que definir su situación debido a que el pedido para retroceder dos metros en la avenida, habría sido denegado.

Según informo el sub gerente de comercialización de la comuna sureña, Augusto Riera Rodríguez, solo están a la espera del informe de defensa civil, pues la solicitud enviada a la Municipalidad Provincial del Santa, para que emita un pronunciamiento sobre el tema fue rechazada por la comuna.

El funcionario edil sostuvo que insistirán en la propuesta de ubicar a los comerciantes de fruta en la zona frente a la primera puerta, rechazando la de los ambulantes que proponen colocarse metros más atrás de donde se encuentran actualmente.

Precisó que algunos comerciantes están de acuerdo en ubicarse en el espacio frente a la primera puerta, sin embargo, otro grupo no desea ese lugar por lo pequeño de los puestos que les corresponderá.

Augusto Riera Rodríguez, señaló que se están agotando todas las propuestas tras las tres reuniones hechas con los comerciantes, por lo que si no llegan a un consensó tendrán que ejecutar el retiro correspondiente, debido a que la Junta de Propietarios del mercado Buenos Aires, necesitan tener el área despejada.

“Al mercado Buenos Aires le corresponde su certificado de defensa civil, por eso ya tenemos que definir esta situación, por eso en las reuniones pasadas frente a la propuesta de los comerciantes acordaron solicitar una opinión técnica a la provincial, pero nos han respondido que la única que debe tomar la decisión es la oficina de defensa civil, pero sabemos que no se puede acortar la pista, por eso ese tema lo resolveremos si o si esta semana, luego de ello tomaremos acuerdos”, indicó.

Al finalizar, el funcionario de comercialización, informó que agotarán todas las vías, antes de pensar en un desalojo, que es lo que podría suceder si los comerciantes se rehúsan a la reubicación.