Editorial

EDITORIAL ::EL CRIMEN NO PAGA::

Aun cuando habían pasado casi desapercibidos y se conocía muy poco de las trapacerías que estuvieron realizando luego que les dieran la confianza y les entregaran un cargo ejecutivo en la Municipalidad Provincial del Santa, dos ex funcionarios ediles se encuentran en el banquillo de los acusados y afrontan una acusación que pide los envíen a la cárcel por más de cuatro años.

Se trata de Miguel Ángel Valderrama Ibáñez, ex gerente de recursos humanos de la comuna provincial y el ex jefe del área de remuneraciones, Ángel Rusbel Ávila Chávez quienes aprovecharon el cargo que ostentaban para autorizar la elaboración de planillas que incluyeron a trabajadores fantasmas a efectos de apropiarse de los cheques que se extendían por ese concepto.

Junto a los cabecillas de esta trama delincuencial se encuentran otros dos ex servidores que eran los responsables de la elaboración de planillas, identificados como Gilbert Frank Salas Cano y José Ramírez Infante, para quienes el Ministerio Público está demandando la misma pena de cuatro años y seis meses de prisión efectiva.

De acuerdo a la acusación que ha formulado el Ministerio Público, los ex funcionarios aprobaron el pago de planillas de dos personas que no eran trabajadores o que aspiraban a serlo, con la finalidad de apropiarse de dichos depósitos, los cuales fueron realizados a través de una cuenta del Banco Continental de Chimbote.

Para uno de estos casos de pagos fantasmas, se utilizó el nombre de la señora Bernavita Rodríguez Zavaleta viuda de Álvarez, quien falleció el 12 de junio del 2015, sin embargo, se le tramitó un pago de cancelación como cesante por derecho conyugal del mes de noviembre por un monto de 2 mil 179.84 soles.

El segundo caso fue del trabajador Enrique Andrés Castañeda Lozano a quien se le pagó por sus labores ejercidas en el mes de setiembre del año 2015, sin embargo, dicha persona recién ingresó a trabajar en el mes de octubre, verificándose que se le depositó en una cuenta que no le pertenecía la suma de dos mil soles.

La Fiscalía ha podido determinar en las pesquisas realizadas y con la documentación falsa elaborada por las personas imputadas que existió un concierto de voluntades para defraudar el erario municipal y beneficiarse con maniobras delictivas, tanto así que para justificar los pagos a estas dos personas, se utilizó una misma cuenta que no le pertenecía a ninguno de los dos, sino a un familiar de uno de los cuatro investigados.

Es evidente pues que existió un fraude y por esa razón los denunciados no solo fueron separados y echados de la administración municipal, sino que fueron denunciados y desde entonces el Ministerio Público ha realizado una serie de diligencias a efectos de sustentar un requerimiento acusatorio que se cae por su propio peso.

Lo que no se puede dejar de soslayar es que esta mecánica delincuencial de las planillas fantasmas se registró en la gestión de la ex alcaldesa Victoria Espinoza García y cuando ella estaba al frente de la alcaldía, lo que quiere decir que se trata de funcionarios de su confianza que se prestaron a los malos manejos.

Esto no puede dejar de llamar la atención en la medida que ha sido en la vapuleada gestión de Espinoza García en la que se han presentado varios casos de corrupción entre funcionarios de su gestión sino basta recordar los casos del ex jefe provincial de Defensa Civil Juan Carlos Cam Bermuy o del ex Jefe de Rentas Adolfo Varas Vásquez.

Todo ello al margen de las denuncias que a lo largo de los últimos años hizo el Sindicato de Trabajadores Municipales respecto a compras y contrataciones sobrevaloradas o la ejecución de obras sobredimensionadas como las referidas a la prolongación Alfonso Ugarte o la remodelación de la avenida Camino Real, imputaciones que realmente no conocemos que destino tuvieron.

Lo cierto es que la ex alcaldesa Victoria Espinoza se encuentra en este momento no solo fuera de la comuna sino en calidad de prófuga de la justicia en la medida que ha sido condenada en doble instancia por el conocido caso “semáforos inteligentes”, de allí que no debería extrañar que en su gestión se haya podido filtrar gente de tal calaña que no perdió la ocasión de traficar con las planillas y cobrar dineros para sus bolsillos.,

La semana próxima se iniciará la fase intermedia de este proceso penal con el control de acusación, esperemos que la justicia sea lo suficientemente inflexible como para castigar con todo el peso de la ley a estos aventureros que pretendieron llenarse los bolsillos con actuaciones delictivas.

 

Fin de una etapa

Ya no se le veía por el mercado principal de la ciudad que manejó por muchísimos años, había dado un paso al costado para que los comerciantes elijan a una nueva directiva y realizó todo lo necesario para dejar que otros se encarguen de las tareas de gestión directriz porque los años y las enfermedades le habían pasado la factura.

Nos estamos refiriendo al sempiterno presidente de la asociación de comerciantes del mercado Modelo, Marcial Terrones Córdova, quien la semana pasada dejó de existir como consecuencia de una enfermedad que lo había llevado a postrarse y que le quitó paulatinamente la vida.

Un dirigente recordado por amigos y enemigos, un representante visible de la Federación de mercados y uno de los hombres que forjó la sindicalización para defender a los comerciantes de las autoridades ediles.

Marcial Terrones se ha llevado a la tumba las miles de historias que le tocó afrontar en el principal centro de abastos de la ciudad, y, al margen de las disputas dirigenciales que no cesan en el Mercado Modelo, los propios comerciantes y los usuarios lo recordamos como un hombre activo y preocupado por el afianzamiento de su centro de trabajo. Eso, al margen de otra clase de cuestionamientos, es lo que sobresale y una de las poderosas razones para no olvidar a dirigentes tan luchadores y combativos como él. Descansa en paz estimado Marcial Terrones.