Editorial

Editorial: ::: PLAN EN MARCHA :::

Durante la semana que pasó, las diversas áreas especializadas de la Municipalidad Provincial del Santa emprendieron una jornada de trabajo y control en el Mercado Progreso con la finalidad de ir creando la condiciones suficientes como para poner en marcha el proceso de ejecución del mercado en el Barrio del mismo nombre.

De esta manera, el alcalde Roberto Briceño Franco ha puesto en marcha un plan de actividades que cumple con la palabra empeñada ante autoridades y comerciantes para los efectos de adecuar las condiciones de este centro de abastos a los escenarios que requiere un centro hospitalario, es decir, para prevenir la higiene, el descongestionamiento y el desorden y ruido en la zona.

Como se recuerda, el proyecto de construcción del nuevo Hospital El Progreso, ha conseguido el visto bueno de las autoridades del Ministerio de Salud luego que el Municipio y los propios comerciantes se comprometieran a cumplir los condicionamientos de la ley, pues se sabe que no se permite el funcionamiento de un mercado a menos de 100 metros de un centro hospitalario.

Sin embargo, en la medida que el mercado Progreso convive hace más de 30 años a solo media cuadra de los terrenos donde se levantará el nuevo nosocomio, se llegó a un acuerdo salomónico para que no tenga que reubicarse todo el mercado sino que se disponga el cambio de giro de aquellos puestos de venta de productos húmedos.

Se reconoce e identifica como tal a los puestos de venta de carnes, pescado, alimentos, por lo que los propietarios de esos puestos podrían alquilarlos a otros de diferente giro o cambiar su giro comercial por otra clase de productos que si son permitidos.

Para ello la comuna provincial ha desplegado personal con la finalidad de sensibilizar a los comerciantes a efectos que procedan a este cambio de giro, más aun cuando la negativa de ellos llevará a su inmediato desalojo, tal como ha quedado zanjado en acuerdos comunes entre autoridades y comerciantes.

Lamentablemente para los intereses de la ciudadanía en general, especialmente para las decenas de pueblos que se beneficiarán con un hospital de nivel II, existe un pequeño grupo de comerciantes que se muestran contestatarios, que se resisten a cambiar de giro y que no tienen intenciones de acogerse a lo que determina la mayoría, el mismo que es encabezado por un sempiterno dirigente como Juan Hernández Quiliche que en diciembre del año pasado fue capaz de frustrar el proceso de licitación que se había convocado en mérito de una acción audaz ante la Contraloría General de la República.

Por ello es que el alcalde se ha visto precisado a enviar a este equipo de funcionarios y servidores que hagan un trabajo previo de sensibilización, que busquen persuadir a los comerciantes que el cambio de giro no solo es lo mejor para ellos, sino, especialmente, para los miles de chimbotanos que se verán beneficiados con la construcción de un nuevo hospital administrado por el estado.

Y es que el alcalde procede de esta manera entendiendo que al comerciante hay que darle la mano y la oportunidad de conocer al detalle los objetivos de este proceso, pues en este momento tiene suficientes atribuciones como para disponer un desalojo por la fuerza en la medida que se han cumplido en exceso los plazos otorgados para que se retiren de manera voluntaria y no lo han hecho.

El alcalde expone su propio pellejo al proceder de esta manera en la medida que hace dos meses atrás señaló que el cambio de giro debe darse la primera semana de marzo sin embargo, hasta la fecha se observa rezagos de resistencia y lo que se busca es terminar con este pequeño grupo de comerciantes intransigentes.

Incluso, esta jornada de trabajo se realiza paralelamente a un despliegue de serenos y policías municipales que han llevado adelante el retiro de las decenas de comerciantes informales que se apostaban en el frontis y los alrededores de este centro de abastos, han dejado completamente limpias las calles como estaba previsto.

Los miembros del serenazgo han permanecido en los alrededores del mercado Progreso a efectos de impedir que los informales nuevamente vuelvan a invadir estas calles, estamos ad portas que se licite la primera parte del proyecto del hospital y como tal se debe tener una zona totalmente despejada que es como la que se requiere una vez que se complete la ejecución y el hospital se haga realidad.

Es una tarea ardua y difícil en la medida que cualquier descuido de la autoridad edil llevará a una nueva invasión de las calles y dejará en duda a la Ministra de Salud sobre las posibilidades de las autoridades locales para mantener las buenas condiciones de salubridad, orden y seguridad en la zona donde se levantará el nuevo nosocomio.,

Aun cuando ya se ha dicho y repetido hasta el hartazgo, lo que deben tener en cuenta los comerciantes del mercado Progreso es que existe un  presupuesto de 48 millones de soles que se ha aprobado para la edificación  de este nosocomio, inclusive, se ha aprobado el plan de contingencia que es la habilitación del local comunal para el traslado del mobiliario de la Posta de Salud El Progreso a efectos que en ese terreno se ponga en marcha la construcción del nosocomio.

No cabe duda que la autoridad municipal ya está corriendo contra el reloj, prometió que en marzo se concretaba el cambio de giro en el mercado y se retiraba  a los informales. En efecto, ya comenzó con esto último pero aun resta lo principal que es el cambio de giro de los comerciantes, lo cual será lo más difícil y complicado.

Siempre hay que pensar que lo último que se pierde es la esperanza y en el caso de los comerciantes del Mercado progreso, y la posición necia e irreductible de un pequeño grupo, confiamos en que finalmente entenderán que una millonaria inversión no se puede echar a perder en este momento, después de muchos años hemos merecido la atención del Estado para la construcción de un hospital público, pongamos todos de nuestra parte para que el plan en marcha de construcción del flamante hospital se concrete como todos lo esperamos.