Editorial

Editorial: ::: ESPERADO JUICIO :::

El Juzgado Penal de Investigación Preparatoria de Huarmey puso en marcha el aparato judicial definitivo para dilucidar y sancionar a la mujer que ha sido acusada de ultraje sexual en agravio de sus propias hijas, un hecho repudiable que provocó conmoción nacional en la medida que decidió fugarse tras revelarse los graves hechos que había cometido.

Se trata de Danik Farfán Retto, quien se encuentra sujeta a una grave acusación por delito de Violación junto a su pareja César Martínez Granda, quien se encuentra en calidad de prófugo de la justicia y acusado por el delito de pornografía infantil.

La juez Krist Díaz Gonzáles ha deslindado la semana pasada el control de acusación, recibió los medios de prueba de cargo propuestos por el fiscal del caso y de descargo por los abogados defensores de los imputados, de tal suerte que se ha respetado el derecho a la defensa y se ha considerado que existen suficientes elementos de convicción para deslindar la responsabilidad de los encausados en el marco de un juicio público.

De este modo este sonado caso pasará a ventilarse en juicio en el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte Superior de Justicia del Santa, quien en el curso de las próximas semanas fijará la fecha de inicio del proceso que llega a esta instancia por su gravedad.

Cabe recordar que el fiscal a cargo del caso ha solicitado pena de cárcel de 26 años para Farfán Retto y 6 años y 8 meses para Martínez Granda, presunta pareja de la mujer y quien grabó con su teléfono celular los actos de violación.

Muchos no podrán olvidar este execrable caso que ha catapultado la indemnidad sexual de dos menores de edad por parte nada menos que de su madre, un hecho que en cualquier escenario será casi imposible de creer porque no se compatibiliza con los conceptos que tiene todo el mundo respecto a la mujer que nos trajo al mundo.

Sin embargo, los hechos se pusieron al descubierto luego que en las redes sociales aparecieron unas imágenes de una mujer abusando de dos menores que, en el vídeo se muestran que estuvieran en estado de inconsciencia, razón por la cual fueron expuestas de esta manera en la medida que quienes lo hicieron las habían encontrado en la memoria de un teléfono celular que fue hallado extraviado en la vía pública.

Quienes procedieron de esta indebida manera de exponer a dos menores lo hicieron en el pensamiento que castigarían a quienes han procedido de esta manera en tanto que abusar de menores es un delito de gravedad.

Sin embargo, siendo Huarmey un pueblo relativamente chico en donde la mayoría se conoce, rápidamente pudieron identificar a la mujer que estaba abusando de las menores y las víctimas eran nada menos que sus hijas, razón por la cual advirtieron al padre de las menores, quien ya estaba separado de la mujer, de la circulación de estas imágenes, y solo entonces el progenitor acudió a denunciar este hecho ante las autoridades.

Tras conocerse y denunciarse que la policía y la Fiscalía la estaba buscando, Danik Farfán Retto decide huir de la vecina provincia y lo hace junto a sus dos hijas que ya tenían 12 y 14 años de edad, por lo que se inicia una búsqueda a nivel nacional, apoyada por los medios de comunicación y todas las miradas se dirigían al Cusco no solo porque la mujer tenía familiares en ese lugar sino porque algunas personas la vieron llegar por allá.

El hecho que existan Policías por aire, mar y tierra obligó a la mujer a entregar a sus dos hijas, las dejaron un buen día en la Plaza de Armas del Cusco y allí las recogieron las autoridades para ponerlas a buen recaudo e interrogarlas.

Nada de lo que dijeron ha trascendido porque ese caso se sustancia de manera reservada, empero todos estaban a la expectativa por el paradero de la mujer. Quien finalmente fue capturada luego de conocerse el lugar donde se ocultaba junto a familiares. Eso ocurrió hace ya varios meses, hoy la justicia la coloca en el banquillo de los acusados y serán los magistrados los que determinen cuantos años deberá ir a la cárcel por el grave daño hecho a sus propias hijas.

EXTRAÑA CONDENA

La Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de la Libertad, ha condenado la semana pasada a treinta años de prisión al ex jefe de la División Policial de Chimbote y ex alcalde de Trujillo, Elidio Espinoza Quispe, y nueve policías por el caso conocido como el ‘Escuadrón de la Muerte’.

La exagerada condena fue impuesta en el marco de una diligencia a la cual no acudió el ex Policía y se emite luego que se haya anulado en dos locaciones sendas sentencias absolutorias que establecieron que el eficiente ex oficial no tenía nada que ver con supuestas ejecuciones extrajudiciales.

Ocurre que el ex oficial de la Policía era en ese momento Jefe de la Región Policial de la Libertad y libraba una dura batalla con las organizaciones delincuenciales que estaban regando de sangre las calles de esa ciudad.

Aparentemente, el éxito de su campaña generó la animadversión de ciertas personas que alegaron que sus hijos fueron asesinados y no abatidos en el marco de un enfrentamiento con la Policía.

Esos acusadores ya olvidaron que Trujillo vivió momentos de pánico frente a la arraigada violencia, de allí que pretender acusar al persecutor de la delincuencia como un asesino, es realmente descabellado. Esperemos que la Corte Suprema sepa subsanar el grave yerro de condenar a quien pudo desvirtuar a muchas bandas organizadas.