Política

ACTUALIDAD Y POLÍTICA

REPENTINO

Anteanoche se pudo conocer que los cinco congresistas de la Región Ancash, es decir los dos de “Somos Perú”, uno de Alianza para el Progreso, uno de Acción Popular y una de Unión por el Perú, avalaron la medida que ha dejado al país sumido en una nueva crisis política por la destitución de su primera autoridad. Así como la medida ha sido sorpresiva en razón que nadie se la esperaba, tampoco se pensaba que nuestros representantes parlamentarios votarían de manera unánime por este pedido de vacancia presidencial. Por lo menos todos calculábamos que dos de ellos ya tenían su voto de antemano, por el hecho mismo que respaldaron la admisión de este pedido, es decir, María Isabel Bartolo Romero, que pertenece a las filas de Unión por el Perú, que promovió la vacancia, y el General ® Otto Guibovich Arteaga de Acción Popular, quien pertenece al ala radical del partido de la lampa que estaban enfrentados con el ejecutivo. De allí que no sorprende que hayan votado por la vacancia, lo que no ocurre con los otros tres que pertenecen a dos agrupaciones políticas que habían adelantado que no respaldarían la vacancia y en las cuales el voto es por agrupación y no tenía el carácter individual. Votaron los tres a favor de la vacancia y fueron esos votos, y los de sus colegas de bancada, los que inclinaron la balanza, los que sellaron la suerte del ex presidente Martín Vizcarra. Habría que saber qué es lo que ocurrió “en el detrás de cámaras” de estas bancadas, que sucedió durante el debate y la presentación del Presidente, qué razones llevaron a estas dos agrupaciones a cambiar radicalmente su posición y optar por la más complicada. Recordemos que en nuestra ciudad la congresista Norma Alencastre había adelantado que no votaría por la vacancia, empero, al final de cuentas la escuchamos en la votación nominal decir que “por Ancash y por su patria” votaba por el SI. No cabe duda que en política no se puede decir que pasará hasta antes que se firme y se selle un acuerdo o votación.

GOLPE

A propósito del acuerdo de vacancia sancionado por el congreso anteanoche, mucho se ha dicho y discutido en los canales televisivos y en los medios radiales y escritos respecto a la naturaleza de esta decisión. Ello porque hay quienes de manera absurda y sesgada sostienen que se trata de un golpe de estado, inclusive, un medio de comunicación nacional tituló con esta frase de cliché haciendo eco de los partidarios del destituido o acusando una supuesta componenda de tipo político. Ni lo uno ni lo otro, al margen de lo delicado de la medida, la vacancia es una atribución constitucional, su votación se dio en el marco de un procedimiento ajustado a la ley, tras escuchar la defensa del presidente y de cumplirse todos los requerimientos de la ley. La institucionalidad democrática se sustenta, justamente, en la decisión de las mayorías, en la pluralidad de criterios y en el respeto de las decisiones que se sancionen en el marco de un régimen constitucional. No entendemos de dónde sacan aquello de golpe de estado y son los mismos que el 30 de setiembre del año pasado aplaudieron a rabiar la decisión del ex presidente Martín Vizcarra de disolver el congreso de la republica a través de una “negación fáctica del pedido de confianza”, es decir, mediante una figura que no está legislada y no aparece en ninguna parte de la carta magna, pero allí ni siquiera ensayaron la palabra golpe de estado. Ya es momento de dejarnos de exquisiteces y que todos empujemos este carro averiado que es el Perú.

CUERVOS

A propósito de la disolución del anterior congreso, en setiembre del año pasado, ayer tras la votación que dejó a Martín Vizcarra fuera de Palacio de Gobierno, muchos recordaban aquellos pasajes que en palabras del ex presidente decían “disolvemos a este congreso para elegir uno mejor”. Lo curioso es que este congreso hecho a la medida del ex Jefe de estado Martín Vizcarra resultó el mismo que lo puso de patitas en la calle. Es decir que en boca de Vizcarra no le caería mejor ese conocido adagio que dice “cría cuervos y te sacarán los ojos”.