Editorial

CHIMBOTE NECESITA SABER LA VERDAD

Obras municipales paralizadas:

En declaraciones brindadas al Diario de Chimbote, el decano del Colegio de Arquitectos, Edgar Tapia Palacios, ha emplazado públicamente al alcalde provincial Roberto Briceño Franco para que  asuma un necesario sinceramiento sobre la situación en la que se encuentran las obras que viene ejecutando en la etapa final de su gestión. Para directamente ir al fondo del asunto, el representante del gremio  profesional, al que también pertenece el alcalde, le ha sugerido que en vez de seguir colocando primeras piedras a diestra y siniestra procure más bien concluir las obras que se encuentran a medio ejecutar, las mismas que se teme podrían quedar inconclusas.

Coincidiendo con una apreciación que hicimos días atrás en este mismo espacio de opinión, el decano de los arquitectos de Chimbote ha criticado el “extraño apresuramiento” del alcalde Roberto Briceño en iniciar nuevas obras habiendo otras abandonadas y cuando le quedan  únicamente tres meses de gestión. Y razón no le falta, pues de acuerdo con lo que viene ocurriendo en las últimas semanas el  afán del burgomaestre solo se limita a convocar licitaciones, firmar contratos de obra y colocar primeras piedras para luego olvidarse de ellas.

El sinceramiento tendría que empezar por dejar en claro todo lo sucedido con la remodelación del bulevar, una obra por la que se ha pagado cinco veces el presupuesto inicial a pesar de no haberse ejecutado ni siquiera el 40 por ciento. De las seis cuadras que abarca el bulevar entre el jirón Guillermo More y la avenida Industrial, sólo se han remodelado tres y todas ellas con serias deficiencias en cuanto a calidad del material utilizado, como bien lo ha establecido la Contraloría General de la República. Para colmo, el cambio de nombre de este emblemático espacio público ha sido tomado como una ofensa a la memoria y los valores del pueblo chimbotano.

Otra de las explicaciones que la ciudadanía espera del alcalde antes que abandone el cargo, es  saber el estado en el que se encuentra la construcción de la avenida Costanera. Iniciada el 6 de diciembre del año pasado con ocasión del 115° aniversario de la creación de Chimbote, la obra debió ejecutarse en un plazo de 270 días (9 meses) que se ha cumplido el martes 6 del presente mes sin que  el alcalde se tome la molestia de explicar las causas de tanta demora. Hasta donde se ha podido conocer, el expediente técnico y el presupuesto inicial de 18 millones de soles, han sido modificados sucesivamente desde el mismo día en que se colocó la primera piedra.

El caso de la avenida  Brea y Pariñas es algo que  tampoco puede quedar sin explicación. Igual que lo sucedido en la mayoría de las obras  emprendidas por la gestión del alcalde Briceño, el expediente técnico ha tenido que ser modificado debido a la existencia de serias incoherencias con la realidad. Conforme lo ha denunciado  la Asociación de Residentes de la Urbanización El Trapecio, se ha descubierto que las tuberías  de desagüe domiciliarias también son utilizadas inescrupulosamente por algunas fábricas pesqueras para evacuar desagües industriales y eso es causa de un gravísimo problema que quienes elaboraron el expediente técnico jamás tuvieron en cuenta. Mientras tanto la obra se mantiene en stand by. Finalmente ¿en qué situación se encuentra la remodelación de las diez primeras cuadras de la avenida Pardo?.

Lo menos que pude hacer el alcalde antes de abandonar el sillón municipal es sincerarse con Chimbote, la ciudad a la cual va a representar hasta el próximo 31 de diciembre. Con guardar silencio o hacerse el desentendido, lo único que estaría haciendo es deshonrar el compromiso que asumió en el momento de su juramentación. Y no solo eso. Por añadidura estaría alimentando nuevas dudas y suspicacias a las tantas que ya abundan en torno a su gestión, entre ellas la contratación direccionada de empresas de fachada detrás de las cuales estarían personajes estrechamente ligados a su entorno. Señor alcalde, Chimbote necesita y está en su derecho de saber la verdad.