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EN EL 2022, EL 21% DE LOS ANCASHINOS VIVÍA EN CONDICIONES DE POBREZA

INFORME IPE

El Instituto Nacional de Estadística e Informática publicó los resultados sobre la situación de pobreza en el país durante el 2022. A nivel nacional, se observó un incremento de la tasa de pobreza, pasando del 25.8% en 2021 al 27.5% en 2022, en un entorno marcado por un bajo crecimiento económico y una alta inflación. ¿Cómo fue la evolución de la pobreza en Áncash?

Retroceso en la reducción de pobreza

Durante las dos décadas anteriores a la pandemia, el Perú vivió el episodio más significativo de reducción de pobreza en su historia. Entre 2004 y 2019, el país logró disminuir el porcentaje de la población en situación de pobreza de un 58.7% a un 20.2%. Asimismo, en Áncash, también se experimentó una notable reducción de la pobreza, pasando del 62.2% a 17.5%.

No obstante, la pandemia reveló la fragilidad de los avances sociales alcanzados en las últimas dos décadas. En 2022, la pobreza en el Perú aumentó a 27.5%, 7.3 puntos porcentuales por encima de la cifra del 2019. En Áncash, la tasa de pobreza ascendió a 21.5% en el 2022, 3.9 puntos más que en el 2019. No obstante, a diferencia del promedio nacional, la pobreza del 2022 en la región fue ligeramente menor que la registrada en el 2021 (21.9%).

Pobreza extrema en aumento

La pobreza extrema a nivel nacional experimentó un aumento significativo, pasando de 2.9% en 2019 a 5.0% en 2022, mientras que en Áncash esta tasa se elevó de 2.8% a 4.1%. Estos datos indican que alrededor de 44,400 ancashinos se encuentran en situación de pobreza extrema, caracterizada por un gasto per cápita mensual inferior a S/226. Ello los ubica en extrema vulnerabilidad, ya que implica un gasto por debajo del valor de una canasta básica de alimentos.

Desagregación de la pobreza

Según ámbito geográfico, el 34.9% de la población rural de Áncash se encuentra en situación de pobreza, lo cual representa una disminución de 2.3 puntos desde el 2019. En contraste, la pobreza en el área urbana ha aumentado al verse afectada en mayor medida por la pandemia. En el 2022, la tasa de pobreza urbana ascendió a 14.8%, lo que supone un incremento de 8.1 puntos en comparación con el 2019.

Por otro lado, entre el 2007 y 2019, la pobreza se mantuvo concentrada en la población con educación primaria incompleta o niveles educativos inferiores, representando más del 55% de la población en situación de pobreza en la región. Sin embargo, para el 2022, esta participación se redujo a 51% debido al incremento de la pobreza entre los grupos con niveles educativos más elevados. Por ejemplo, la población pobre con educación secundaria o superior pasó de representar el 12% de la pobreza en la región en el 2019 al 18% en el 2022.

Para continuar con la lucha contra la pobreza es necesario que las autoridades subnacionales y nacionales tomen medidas que impulsen la inversión para la provisión de servicios básicos de calidad y guíen sus esfuerzos en aumentar las oportunidades laborales de la población a través de un mayor crecimiento económico.