Opinión

Pilatos

Por: WALTER MIGUEL QUITO REVELLO

Recordamos a Poncio Pilato, como la figura que se lavó las manos como un mensaje de inocencia en la muerte de Jesús. Con la actitud de algunos directores en su función pública del gobierno regional de Ancash. Pues ellos no tienen la culpa que el agua del río Nepeña se les niegue a los posesionarios de Nepeña y que el recurso forestal prácticamente desapareció en esta zona.

Para comprender, nos remitimos a diciembre del año 2022, en donde, los pobladores del Centro Poblado Capellanía, le cursan un oficio a la Autoridad Local de Aguas y SERFOR Chimbote (Servicio Nacional y Forestal de Fauna Silvestre), solicitando que le informen: “Si tiene conocimiento, si la Empresa Agroindustrias San Jacinto S.A.A., u otra institución pública o privada, va realizar trabajos en el río de Nepeña, a la Altura de Beta Colorada, Tabuada, Capellania y Huacatambo”. Además, les solicitaron una reunión de trabajo sobre cause del río y área forestal empadronadas.

Sorprendente fue la respuesta del ALA, que con carta N° 0017-2023-ANA-HCH.SLN, refiere que con relación a los trabajos en el río no tiene conocimiento y con relación a los recursos forestales es competencia de SERFOR Chimbote respetando la franja marginal de las fuentes de agua. Y más sorprendente fue la respuesta de SERFOR en su carta D000006-2023-MIDAGRI-SERFOR-ATFFS-ANCASH, quienes refieren que es responsabilidad del ALA, al ser márgenes del río. Ambas instituciones hasta la fecha no han instalado una mesa de trabajo para delimitar sus funciones y como pueden dar respuesta a la interrogante de los vecinos que viven del recurso forestal. Los moradores de Huacatambo, Capellanía., Etc…, representados por Elmer Pérez Acuña quedaron más perdidos que la mamá de Marcos, al no encontrar respuesta de parte de estas instituciones, de cómo proteger el Río y el Recurso Forestal y lo que es peor, huérfanos por parte del Estado al no aceptar una mesa de trabajo o capacitación para que puedan defender su milenario trabajo.

Este hecho parecerá insignificante; pero no lo es. El AYLLU Huambacho y sus antecesores siempre vivieron del respeto a la naturaleza, del cuidado de sus recursos naturales. En el año 1990 entre Capellanía y Huacatambo, tenían más de 200 hectáreas de Humedales y 300 hectáreas de terrenos de pastoreos. Que por la expansión agroindustrial ha quedado reducido a casi nada. Condenado a sus moradores a la dependencia de las empresas agrícolas, a la perdida de nuestro legado histórico y todo porque los funcionarios del ALA y SERFOR les falta vocación de servicio.

A SERFOR no le interesa cuidar el recurso forestal. Y para que sus estadísticas no sean vergonzosas de lo que perdió, han incluido terreno de los márgenes de los ríos para decir que si tenemos recurso forestal. Estos no son hechos aislados. Porque al ser entidades públicas obedecen a políticas públicas.

Es urgente restructurar estas instituciones o quizás todo el gobierno regional. Pero no solo en su parte orgánica sino también con funcionarios con vocación de servicio que se la jueguen por el Perú. Solo así los descendientes de los Mochicas representados en sus restos culturales de Pañamarca, que terminaron en el Ayllu Huambacho, sentirán que tiene un gobernante y no un tirano, que es el sentir de todos los que viven de los recursos forestales y a los que se les niega el agua, en nuestra Región.