Editorial

Es hora de concretar Hospital La Caleta

Tras 14 años:

En el momento de dar la bienvenida al ministro de Salud, César Vásquez Sánchez, durante su reciente visita a Chimbote, el alcalde de la ciudad, Luis Gamarra Alor, no dejó pasar la oportunidad para reactivar ante la opinión pública un tema del que no se escuchaba nada en las últimas semanas: la construcción del nuevo hospital La Caleta.

A la fecha se han cumplido catorce años desde que el gobierno regional de Ancash inició las gestiones para la ejecución de esta obra que, por más de una razón, está considerada como uno de los proyectos de mayor prioridad para Chimbote; pues la actual infraestructura está a punto de cumplir 79 años, habiendo superado largamente  su vida útil. Desde entonces y hasta el día de hoy, el proyecto permanece encarpetado sin mostrar la más mínima señal de vida.

La última vez que el tema del hospital La Caleta dio lugar a declaraciones de carácter oficial, fue durante el Hatum Ancash realizado en la ciudad de Huaraz a mediados del año pasado. Como expresión de una  obligación compartida, el gobernador regional Koki Noriega anunció en dicho certamen haber puesto a disposición de la municipalidad provincial del Santa el presupuesto que se requiere para la elaboración del expediente técnico de la obra.

Pero, como es de público conocimiento, antes de proceder a la elaboración del referido expediente, primero  hay que dar un paso básico e indispensable que consiste en el saneamiento físico y legal del terreno destinado para la obra y su respectiva habilitación urbana; proceso que obviamente es responsabilidad exclusiva de la comuna provincial. Sin esa habilitación, sencillamente sería imposible dar el siguiente paso; y a estas alturas el tema del hospital La Caleta ya no está para dar un solo paso en falso.

Como se recuerda, en el 2011 el entonces presidente regional César Álvarez Aguilar, fiel a su estilo, anunció con bombos y platillos el inicio de la construcción del nuevo Hospital La Caleta, con una inversión en ese entonces de 180 millones de soles. En una actitud que solo se explica en el terreno de la audacia, Álvarez Aguilar adjudicó la obra y suscribió  el contrato de ejecución con la empresa constructora Consorcio La Caleta, aprobando incluso el otorgamiento de un adelanto del orden del 40 por ciento.

Desconocemos  si en ese momento el ahora encarcelado ex presidente regional lo sabía o no, pero alguien  tuvo que recordarle que los gobiernos regionales no están facultados para construir hospitales. Esa es una atribución que solo corresponde única y exclusivamente al ministerio de Salud, a  través del Programa Nacional de Inversiones en Salud, PRONIS. Los gobiernos regionales y las municipalidades, lo único que deben hacer es poner a disposición de PRONIS el terreno, física y legalmente saneado. Por esa razón, el contrato firmado por Álvarez Aguilar fue a parar al tacho.

De acuerdo con una información que se conoció posteriormente, este deliberado paso en falso de César Álvarez dio lugar para que el Consorcio La Caleta obtenga a su favor un arbitraje por daños y perjuicios equivalente al 10 por ciento del referido presupuesto, es decir 18 millones de soles. Curiosamente,  esta demanda jamás fue respondida ni apelada por los procuradores del gobierno regional. En el primer año de la gestión de Juan Carlos Morillo Ulloa se pagó ese arbitraje.

El ministerio Publico investiga todo ese proceso del caso que empezó César Álvarez y en algún momento se conocerán responsables, pero entre los cuales no estará el ex presidente regional.

Al cabo de catorce años de tanta desventura  y pérdida de tiempo, Chimbote espera que esta vez las gestiones se realicen correctamente y sin tanta demora. Con 79 años a cuestas,  la vetusta infraestructura y la falta de capacidad de atención del hospital La Caleta  ya no dan para más.