Por: Oscar Wong (*)
A puertas de cerrar el primer semestre del año, el gobierno regional de Ancash ha ejecutado a duras penas el 11.6% de un presupuesto de más de 616 millones de soles en lo que va del 2024, encontrándose último entre las 25 regiones del Perú. Hemos sostenido anteriormente, en este diario, que Ancash posee uno de los mejores presupuestos asignados; sin embargo, no hemos sido capaces hasta ahora de que alguna de las gestiones regionales logre ejecutar su presupuesto total en forma efectiva y eficiente. Como se sabe, el 2023 también terminamos últimos en la ejecución del presupuesto, habiendo recibido más de 6,200 millones de soles solo se ejecutó el 60.6% de ello y el promedio de ejecución de los gobiernos locales fue de tan sólo 44.8%.
Se han presentado grandes oportunidades de inversión para Ancash y nuestra provincia, la etapa II de Chinecas con más de 2,500 millones de soles de inversión, el megaproyecto grandes ciudades que permitirá el saneamiento del agua potable y alcantarillado en la provincia del Santa con más de 1,000 millones de inversión, entre tantos otros. Es indiscutible que se requiere del mejor equipo técnico para sacar adelante cada uno de estos proyectos de inversión y su respectiva ejecución; tenemos que ser plenamente capaces de ejecutarlos sin contratiempos, claro está, siempre y cuando el objetivo de nuestros gobernantes sea ver florecer y prosperar a nuestra región, provincia y distritos.
De acuerdo a la opinión de nuestro gobernador regional, brindada en un canal capitalino, el problema está en la Ley de Contrataciones del Estado, que no le permite concretar una ejecución eficiente de las obras; y aunque no desconocemos la complejidad que se presenta en las contrataciones del Estado, su opinión difiere con las realidades del tecnicismo eficiente de otras regiones. La pregunta clave sería: ¿por qué a otras regiones sí les van bien y a Ancash no? El gobierno regional de Ayacucho por ejemplo, ya ejecutó el 44.7% de su presupuesto; el de Junín, tiene 43.9% de ejecución; el de Loreto, 40.2%; Apurímac, 32.2%; Cajamarca, 38.1%; y la lista sigue. ¿Acaso estas regiones no tienen las mismas reglas, no tienen la misma Ley de Contrataciones del Estado que tiene Ancash? La contratación pública exige tecnicismo, personal debidamente capacitado para ejercer sus funciones, sumado a una buena y adecuada gestión; eso es justamente lo que deben estar aplicando las regiones que sí tienen buenos y mejores resultados.
No puede ser otro año sin destacar, Ancash necesita un cambio radical e inmediato; la eficacia y la eficiencia es un estándar poco apreciado y logrado en la gestión pública. Nuestro gobernador debería estar muy preocupado, esta cifra es totalmente desconcertante y la evaluación de la gestión actual es completamente paupérrima. Lo que demuestra la gran deficiencia en la gestión pública regional, exigiendo un giro de 360º si queremos salir del punto en el que nos encontramos.
(*) Abogado, MBA, Mtr.Int. Liderazgo.
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