- La nueva Cruz de la Paz fue inaugurada en una ceremonia que reunió a autoridades y decenas de fieles en Chimbote.
- La obra fue impulsada por la congregación Mato Grosso, devolviendo a la ciudad un símbolo de fe y tradición.
En un ambiente de profunda fe y recogimiento, con participación multitudinaria se realizó reinauguración de la Cruz de la Paz en el Cerro de la Juventud, un emblemático símbolo de identidad y esperanza para la ciudad de Chimbote.
Cientos de fieles y visitantes se congregaron en los exteriores del Santuario Señor de la Vida para ser parte de este significativo acontecimiento, que marca el renacer de uno de los íconos más representativos de la provincia y de la región Áncash, fortaleciendo la unión y la espiritualidad de la comunidad.
La jornada se inició con una ceremonia litúrgica presidida por el obispo de Chimbote, Ángel Ernesto Zapata Bances, y contó con la presencia de representantes de la Operación Mato Grosso, el arquitecto Pierre Ángelo Ripamonti, el párroco de Chacas Luca Bergamaschi; así como el gobernador regional de Áncash, Koki Noriega Brito, el alcalde de la ciudad Felipe Mantilla y el jefe de la Divopus Chimbote, coronel PNP Luis Cambar Bocanegra.
Durante la ceremonia, el burgomaestre Felipe Mantilla, destacó el esfuerzo conjunto que hizo posible la reconstrucción de la cruz, resaltando el valioso apoyo de la Operación Mato Grosso y de más de mil voluntarios provenientes de distintas ciudades, quienes contribuyeron de manera solidaria a la ejecución de esta importante obra.
Asimismo, recordó la caída de la estructura en el año 2023 y subrayó que, pese a ese difícil momento, la fe de la población se mantuvo firme. En ese sentido, hizo un llamado a la unidad y a la reconstrucción no solo de espacios físicos, sino también de valores, destacando que este símbolo representa memoria, compromiso y amor por la comunidad.
Posteriormente, los asistentes ascendieron hasta la cima del cerro, donde presenciaron el encendido de la Cruz de la Paz, que volvió a brillar como un faro de esperanza para todos los chimbotanos, reafirmando la identidad, la fortaleza y la capacidad de la ciudad para sobreponerse ante la adversidad.

