El Instituto del Mar del Perú (IMARPE), en un informe remitido al Ministerio de la Producción (Produce) el pasado 29 de abril, alertó sobre la elevada incidencia de ejemplares juveniles de anchoveta en la zona norte-centro durante la primera temporada de pesca industrial de 2026.
Según el documento técnico, en los primeros días de la faena pesquera se registraron eventos de “enmallamiento” con presencia de juveniles cercanos al 40 % de los lances observados, una cifra superior a la reportada en temporadas recientes.
El informe también detalla que, de acuerdo con la estadística recopilada desde el año 2000, la proporción de anchovetas menores de 9 centímetros de longitud ha mostrado un comportamiento variable; sin embargo, desde el 2016 se evidencia una tendencia creciente en la presencia de estos ejemplares juveniles.
Como es de dominio público, organizaciones y gremios de pescadores artesanales advirtieron desde los primeros días del inicio de la temporada sobre la captura de juveniles en la pesca industrial. No obstante, aseguran que sus alertas no fueron tomadas en cuenta por las autoridades del sector.
La situación se agravó tras las declaraciones de la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), lo que terminó generando una ola de protestas y cuestionamientos desde distintos sectores vinculados a la actividad pesquera.
En las consideraciones finales del informe, IMARPE precisa que, de persistir la alta incidencia de juveniles y los eventos de enmallamiento en la región norte-centro, Produce debía considerar la conclusión anticipada de la temporada de pesca.
Asimismo, el organismo científico señala que los reportes emitidos el 20 y 23 de abril ya advertían sobre la amplia distribución de juveniles de anchoveta entre las 20 y 30 millas náuticas de la zona norte-centro.
En dichos reportes se describía que los enmallamientos correspondían principalmente a ejemplares de entre 6 y 9 centímetros de longitud, especialmente en áreas costeras ubicadas dentro de las 30 millas náuticas.
La información técnica de IMARPE vuelve a poner en debate la sostenibilidad de la pesca industrial de anchoveta y la necesidad de reforzar los mecanismos de control y monitoreo para proteger el recurso hidrobiológico más importante del país.

