Gran preocupación y malestar ha generado en el distrito pesquero de Puerto Supe el anuncio del cierre definitivo de la planta de la empresa TASA, decisión que dejará sin empleo a cientos de trabajadores que durante años dependieron de esta actividad para sostener a sus familias.
La medida fue comunicada oficialmente por la empresa y, según denunciaron los trabajadores, representa un duro golpe para la economía local, debido a que la planta era considerada una importante fuente de empleo y dinamismo comercial en esta zona pesquera.
Los obreros, visiblemente incómodos y preocupados, hicieron público el anuncio con el objetivo de alertar a la ciudadanía sobre lo que consideran una grave afectación laboral.
Indicaron que no buscan reubicaciones, programas de reinserción ni indemnizaciones reducidas, sino conservar sus puestos de trabajo y garantizar la estabilidad económica de sus hogares.
Asimismo, expresaron su preocupación porque el cierre ocurre en medio de una complicada situación que atraviesa el sector pesquero nacional.
Según señalan, la planta de Puerto Supe continuaba siendo rentable, por lo que cuestionan la decisión adoptada por la administración de la empresa liderada por Gonzalo de Romaña.
Los trabajadores también recordaron que en años anteriores TASA ya cerró las plantas de Atico y Samanco, lo que incrementa la incertidumbre entre el personal de otras sedes de la compañía.

