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Áncash: 73 mil personas más viven en pobreza que antes de la pandemia

INFORME IPE

La pobreza monetaria en el Perú se redujo de 27.6% en 2024 a 25.7% en 2025. Contrario a ello, en el último año, la pobreza en Áncash aumentó ligeramente de 22.8% a 22.9%, lo que significó que cerca de 3 mil ancashinos pasaron a situación de pobreza. Con ello la pobreza en la región continúa por encima de su nivel prepandemia de 2019 (17.5%) y alrededor de 73 mil personas más viven en pobreza que antes de la pandemia.

Este retroceso se dio en un contexto de crecimiento moderado y deterioro de los ingresos. En 2025, el PBI de Áncash creció apenas 0.7%, por debajo del promedio nacional (3.4%). Ello se explica por una menor producción minera (-0.2%), sector que representa más del 40% de la economía en la región: la extracción de cobre y molibdeno en Antamina se redujo debido a suspensiones temporales de la producción para realizar mantenimientos.

A ello, se sumó la contracción de la manufactura (-0.2%) y la construcción (-0.7%), que en conjunto representan cerca de la quinta parte de la economía ancashina. En este contexto, los ingresos de los trabajadores (formales e informales) cayeron 1.7% ajustando por inflación y se mantiene S/ 40 por debajo de su nivel de 2019.

Tras la pandemia, la pobreza en el Perú se ha concentrado cada vez más en las zonas urbanas, y Áncash no es la excepción. En 2025, la pobreza urbana aumentó a 17.1% (2024: 15.1%), más del doble de su nivel prepandemia (6.6%). En contraste, la pobreza rural disminuyó a 34.8% (2024: 38.1%) y fue menor inclusive a su nivel de 2019 (36.5%). Como resultado, la proporción de pobres que vive en zonas urbanas se duplicó de 24.0% en 2019 a 50.1% en 2025, lo que representa un incremento de más de 90 mil personas.

Al deterioro social, se suma una alta vulnerabilidad. Al 2025, 35.8% de los ancashinos se encontraba expuesto a caer en pobreza ante choques adversos, pérdida de empleo o aumento de precios. Con este resultado, más de la mitad de los ancashinos (cerca de 715 mil personas) son pobres o en riesgo de ser pobres.

En contraste, la pobreza extrema en la región disminuyó. Esto comprende a las personas cuyo gasto mensual es menor a S/ 236 por persona (o equivalente a S/ 945 para una familia de cuatro integrantes). En Áncash, la pobreza extrema se redujo de 5.8% en 2024 a 3.0% en 2025, lo que significó que 33.6 mil personas salieran de esta situación extrema.

En este contexto, la inversión privada es clave para reducir la pobreza de forma sostenida. Entre 2005 y 2014, cuando la inversión privada creció a un ritmo promedio de 12.2% anual, la pobreza en el país se redujo más de la mitad de 56% a 23%. En los diez años siguientes, cuando el crecimiento de la inversión fue apenas 1% por año, la disminución de la pobreza se frenó.

Por ello, reducir la pobreza en Áncash requiere fortalecer el crecimiento regional y mejorar la capacidad de generación de ingresos de los hogares. En particular, el avance de la pobreza urbana muestra la necesidad de adaptar las intervenciones sociales y económicas a una pobreza cada vez más concentrada en ciudades, sin descuidar el cierre de brechas persistentes en las zonas rurales.