La construcción de un dique en medio del cauce del río Santa, en el tramo comprendido entre los sectores de Vinzos y Suchimán, continúa generando preocupación entre agricultores y autoridades vinculadas a la gestión hídrica. La Junta de Usuarios de Riego Irchim advirtió que esta infraestructura podría ocasionar graves afectaciones durante la temporada de avenidas y anunció que solicitará acciones legales contra Agro Rural por la ejecución de la obra.
La ingeniera Deysi Castro Burgos, encargada de la Gerencia de la Junta de Usuarios de Irchim, señaló que la presencia del dique representa un riesgo debido a que el cauce del río no ha sido adecuadamente descolmatado. Explicó que, ante la ocurrencia de un caudal de 800 metros cúbicos por segundo o superior, las rocas utilizadas en la construcción podrían ser arrastradas hacia las zonas bajas, generando embalses y poniendo en peligro la infraestructura hidráulica de la Bocatoma La Huaca.
“Los antecedentes demuestran que el río Santa ha registrado avenidas que superan los 900 metros cúbicos por segundo. Con la velocidad y fuerza del agua, las rocas podrían desplazarse y afectar seriamente la bocatoma”, advirtió la especialista.
La obra es ejecutada por Agro Rural de La Libertad a través de la Municipalidad Distrital de Chao, situación que ha motivado la preocupación de agricultores de ambos márgenes del río Santa. Durante una reciente inspección realizada por representantes de diversas entidades, pobladores de Vinzos, Suchimán y Tanguche expresaron su temor ante las posibles consecuencias de una intervención que consideran técnicamente inadecuada.
Otro aspecto que deberá ser abordado en una próxima mesa de trabajo es la determinación de la franja marginal del río. Pobladores de la margen derecha, correspondiente a la región La Libertad, aseguran poseer terrenos en la zona de influencia de la obra, por lo que se plantea iniciar un proceso de identificación y verificación de títulos de propiedad.
La ingeniera Castro indicó además que existe la posibilidad de que el dique sea conectado a un cerro ubicado en la margen derecha del río. De concretarse esta intervención, el impacto del caudal contra la formación rocosa podría provocar el rebote y desviación de las aguas hacia la margen izquierda, afectando directamente a los sectores de Suchimán y Vinzos, en la región Áncash.
“Si se presenta un fenómeno de gran magnitud y la estructura no cuenta con la continuidad necesaria, las consecuencias podrían afectar a ambas márgenes del río, tal como advierten los propios pobladores que conocen el comportamiento histórico del Santa”, manifestó.
Finalmente, la representante de Irchim sostuvo que corresponde presentar una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, con la participación de la Autoridad Local del Agua (ALA), las juntas de usuarios de Santa, Lacramarca y Nepeña, la Procuraduría Pública y los pobladores del sector, a fin de prevenir posibles daños ambientales y riesgos para la infraestructura hidráulica de la zona.

