El ingeniero civil Eduardo Parodi alertó que las anomalías de la temperatura superficial del mar en el norte del Perú han alcanzado un nivel récord sin precedentes en los últimos 75 años. El especialista informó que las anomalías máximas de las temperaturas del mar, en el norte del Perú, “han alcanzado valores récords” con 3.6 °C del agua del mar (costa norte del Perú).
El ingeniero civil y docente Eduardo Parodi analizó la situación actual en el Perú respecto al Fenómeno El Niño, a puertas del inicio oficial del invierno a nivel nacional (este domingo, 21 de junio).
“No tenemos registros en los últimos 75 años con este antecedente tan alto. Esto ya debe despertar todas las alertas. Si bien en principio este Niño parecía que iba a retroceder, se ha reforzado y hay alta posibilidad de que llegue hasta fin de año. Todavía no es ciencia cierta, pero debemos comenzar ya a tomar todas las precauciones del caso”, explicó.
El ingeniero Parodi mencionó que el mar “está muy caliente” en el norte, con valores “jamás antes registrados”; caso similar en la costa central, en donde las anomalías actuales “ya superaron las de anomalías de la temperatura superficial del mar que ocurrieron en el 2023”.
En ese sentido, apuntó que el Fenómeno El Niño se extiende hacia el sur y podría generar un escenario similar a lo ocurrido entre 1997 y 1998.
“En la costa central del Perú en promedio en una zona muy grande del océano está 1. 8 °C encima esa anomalía de lo normal. [¿La mitad de lo que se registra en el norte?] Correcto, pero la parte cercana a la costa registra el doble: 3.5 °C aproximadamente. Este fenómeno se extiende cada vez más hacia el sur, entonces se está pareciendo a lo que ocurrió en 1997, previo a que se desaten las lluvias intensas a fines del 97 e inicios del 98. Entonces tenemos que seguir de cerca y prevenir los que daños que ya nos está causando”, acotó.
Formas de prevención
Al ser consultado sobre las medidas de prevención frente a El Niño Costero, Parodi resaltó que el daño “por lo general se ve exacerbado por la mala gestión”. Ejemplificó que, en los años noventa, se reportó un sobrecosto en la ejecución de recuperación tras el Fenómeno.
“Todas las carreteras que se habían presupuestado para reconstruir en Piura, algunas terminaron costando entre tres y cinco veces más de lo presupuestado, entonces si bien es cierto nos preocupa mucho las pérdidas que El Niño puede ocasionar, también nos debe preocupar que esas pérdidas que pudiesen ser mil, dos mil o tres mil millones, terminan costando cuatro mil, cinco mil o seis mil, solo porque no tenemos la capacidad de recuperar la infraestructura”, comentó.
En esa línea, sostuvo que el daño no termina con las carreteras destruidas, sino en la demora de la reconstrucción y ello “termina siendo más grave que el mismo daño del Fenómeno El Niño”.
Agregó finalmente, “Sí nos preocupan los daños del Fenómeno El Niño, pero puedo decir, con ciencia cierta, que la mitad de esos daños podrían ser por lo menos mitigable si tuviésemos una capacidad de respuesta adecuada. [Canalizar mejor los ríos, des colmatar los ríos] Son medidas preventivas estructurales, pero también tener un aparato de respuesta para reconstruir de manera rápida y adecuada y a costos adecuados”, añadió Parodi.

