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Qué tendencias digitales están moldeando el Perú en 2026

El ecosistema digital peruano llega a 2026 sobre una base de conectividad más sólida que nunca. Las estimaciones del OSIPTEL apuntan a que el 96.8% de los hogares contará con acceso a internet fijo o móvil al cierre del año, con más de 5.1 millones de conexiones fijas, de las cuales cerca de 3.9 millones funcionarán sobre fibra óptica. En ese contexto, también crece el consumo de servicios digitales vinculados al entretenimiento, la información, el comercio electrónico y las apuestas deportivas. El teléfono inteligente sigue siendo la puerta de entrada principal a la red, presente en el 94.8% de los hogares. Sobre este terreno se montan las tendencias que están redefiniendo cómo trabajan, compran y se informan los peruanos.

El video corto manda

La conversación digital del país gira alrededor de TikTok. Según el informe Tendencias Digitales 2026, la plataforma concentra el 49% del engagement total en contenidos, muy por encima de Facebook (33%) e Instagram (17%). El crecimiento no es solo de audiencia: el negocio local de TikTok se expandió un 57% en el último año, y sectores como educación, finanzas y retail elevaron su inversión publicitaria en 82%, 72% y 55%, respectivamente. El TikTok Next Report 2026 resume el ánimo del usuario peruano en tres ideas: contenido más honesto y sin idealizaciones, descubrimiento espontáneo de marcas y decisiones de compra movidas por el impacto emocional más que por el precio.

La inteligencia artificial baja al dispositivo

Hasta hace poco, usar IA significaba depender de la nube. En 2026 gana terreno la inteligencia artificial on-device, con laptops y celulares capaces de ejecutar tareas localmente, de forma más rápida, privada e incluso sin conexión. Para el usuario común, esto se traduce en asistentes que optimizan la batería, mejoran fotos y organizan la agenda sin enviar todo a un servidor externo.

En el plano empresarial, el salto es de los chatbots simples a los sistemas multiagente. Bancos, retailers y operadores logísticos comienzan a desplegar agentes capaces de coordinar rutas, resolver reclamos complejos y tomar decisiones con menos intervención humana. Para las micro y pequeñas empresas, herramientas accesibles como ChatGPT, Canva o Notion ya permiten producir contenido, responder mensajes y ordenar procesos desde el celular, democratizando capacidades que antes eran exclusivas de las grandes compañías.

El comercio se muda a las redes y al chat

El social commerce deja de ser una vitrina para convertirse en un canal de venta directa. Instagram, Facebook y TikTok permiten comprar sin salir de la aplicación, y las marcas peruanas que prosperan son las que optimizan sus perfiles para la conversión. A esto se suma el comercio conversacional: WhatsApp Business se consolida como herramienta esencial para la atención al cliente 24/7, la resolución de dudas y el cierre de ventas mediante chatbots y asistentes virtuales.

La personalización profunda es el otro gran motor. El consumidor peruano de 2026 espera recomendaciones a medida, y las tiendas que aprovechan el análisis de datos para anticipar necesidades logran mejores tasas de conversión. La logística de última milla y la sostenibilidad completan el cuadro: la trazabilidad, los puntos de recojo inteligentes y los empaques reciclables empiezan a pesar en la decisión de compra de un público cada vez más consciente.

Pagos digitales e inclusión financiera

El efectivo retrocede. Billeteras móviles como BIM, respaldada por Compartamos Banco, superan el 1.5 millón de usuarios y permiten cobrar desde cualquier billetera digital con solo el celular. Para el pequeño comercio, esto significa cobros más ágiles, menos errores y mejor control del negocio. El dato de fondo es revelador: el uso de banca electrónica entre los peruanos saltó del 18.4% al 42% en apenas un año, una señal clara de que la confianza en las transacciones digitales se afianza con rapidez.

El Estado también se digitaliza

La transformación no es solo privada. La SUNATavanza hacia una facturación electrónica con IA que realiza conciliaciones automáticas, detecta anomalías y proyecta el flujo de caja de las PYMES. Desde enero de 2026, además, todo reclamo aduanero pasa a ser 100% virtual, eliminando la necesidad de acudir a una oficina física. Son pasos hacia una administración pública más ágil, que reduce fricciones tanto para las empresas como para los ciudadanos de a pie.

La brecha que falta cerrar

El panorama no es uniforme. Aunque el acceso a internet en hogares rurales pasó del 41.5% en 2019 a casi 83% en 2024, todavía persisten brechas según región, género y nivel socioeconómico. El costo de los planes y de los dispositivos modernos limita el acceso pleno de algunos grupos, y la masificación de la red exige reforzar la alfabetización digital para proteger a los usuarios de la desinformación y el fraude en línea. La subasta del 5G y los proyectos de conectividad satelital directa a celulares apuntan justamente a achicar esas distancias en los próximos años.

El hilo conductor de 2026 es claro: la tecnología deja de ser un complemento para volverse el eje sobre el que giran el consumo, el trabajo y la relación con el Estado. Las marcas, los emprendedores y las instituciones que entiendan esta lógica de video corto, IA accesible, pagos sin efectivo y experiencias personalizadas serán las que marquen la diferencia en un mercado que ya no espera a nadie.

¿Cuál de estas tendencias crees que tendrá mayor impacto en tu día a día o en tu negocio durante este 2026?