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Qué cobertura mínima exige cada país europeo para tu seguro de viaje

Antes de planear una escapada al viejo continente, conviene saber que no todos los países europeos piden lo mismo en materia de cobertura médica. Contratar un seguro de viaje Europa que cumpla con los montos mínimos exigidos evita contratiempos en migración y, sobre todo, garantiza respaldo real ante una emergencia médica en un continente donde la atención privada puede ser muy costosa. En esta nota repasamos qué exige cada bloque de países y qué conviene tener en cuenta según el motivo del viaje.

El requisito general del espacio Schengen

El Seguro de Viaje Schengen es obligatorio para todos los viajeros que necesitan tramitar una visa Schengen para entrar en Europa, y su objetivo es garantizar a las autoridades europeas que, ante un accidente o enfermedad grave, el viajero no representará una carga financiera para el sistema de salud pública del país que visita. Para que un consulado acepte la póliza, esta debe cumplir con una cobertura mínima de 30.000 euros en gastos médicos, tener validez en todo el territorio Schengen, incluir repatriación sanitaria y funeraria, y mantenerse vigente durante toda la estadía en Europa.

Este monto es uniforme para los 29 países que integran el espacio Schengen, ya que se trata de un requisito fijado por la normativa europea y no por cada país de forma individual. Entre esos países se incluyen Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Italia, Portugal, Países Bajos, Suiza, Grecia y buena parte de Europa central y del este.

Por qué los peruanos no siempre lo necesitan como trámite obligatorio

Los nacionales peruanos están exentos de la obligación de visado Schengen para estancias no superiores a 90 días por período de 180 días, lo que significa que, para un viaje corto de turismo, no es necesario presentar el certificado del seguro ante un consulado como parte de un trámite de visa. Sin embargo, al no necesitar el visado, los peruanos tampoco están obligados a contratar la póliza por ley, aunque resulta muy recomendable porque cualquier imprevisto durante la estancia podría traducirse en gastos considerables.

Esto cambia por completo si el viaje supera los 90 días o si el motivo no es turístico. Si los planes implican quedarse más de tres meses en Europa por estudios, trabajo, residencia u otro motivo especial, sí se debe tramitar la visa correspondiente, y en ese caso el seguro con cobertura mínima de 30.000 euros vuelve a ser un documento obligatorio del expediente.

Un dato importante sobre el control migratorio

Aunque no sea obligatorio para estancias cortas, conviene tener el seguro a la mano. El oficial de migración tiene la potestad de pedir pruebas de solvencia económica o seguro médico al momento de entrar al país, y si el viajero no lo tiene, podrían denegarle la entrada. No presentar el certificado no impide viajar, pero sí puede generar demoras o preguntas adicionales en el control de frontera.

Países europeos fuera del espacio Schengen

No toda Europa exige lo mismo. El Reino Unido e Irlanda no forman parte del espacio Schengen, por lo que no aplican allí los requisitos de cobertura mínima de 30.000 euros; de todas formas, se recomienda viajar con cobertura médica dado el alto costo de la salud privada británica.

Quienes deseen ingresar a Rusia y Bielorrusia, territorios que no forman parte de la comunidad Schengen, también deben presentar un seguro de viaje internacional, aunque con condiciones y montos que se definen por fuera de la normativa europea y que conviene verificar puntualmente antes de viajar a esos destinos.

Qué exigencias adicionales suele pedir la póliza

Más allá del monto mínimo, los consulados europeos suelen ser estrictos con otros detalles de la póliza. El seguro debe estar activo exactamente durante los días del viaje, sin que falte ni sobre un día respecto a las fechas declaradas, y no alcanza con que la cobertura sea válida solo en el país de ingreso: debe cubrir todo el espacio Schengen, ya que entrar por un país y luego moverse a otro es habitual en un recorrido europeo.

También hay un punto que suele generar confusión entre los viajeros: muchos consulados exigen que el seguro sea sin deducible o copago, es decir, que la aseguradora cubra los gastos desde el primer euro. Verificar esta condición antes de comprar la póliza evita rechazos al momento de presentar la documentación.

Lo que se viene: ETIAS

Además del seguro, hay un cambio próximo que conviene tener presente. Ciudadanos de países como Perú, México, Colombia, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil necesitarán, a partir de fines de 2026, una autorización electrónica llamada ETIAS, que se tramita en línea y no reemplaza al seguro de viaje: son trámites diferentes. Es decir, incluso con el sistema ETIAS activo, la cobertura médica seguirá siendo un requisito aparte, obligatorio para quienes tramiten visa y recomendado para el resto.

Cómo verificar que tu póliza cumple con lo exigido

Antes de viajar, conviene confirmar cuatro puntos concretos en la póliza elegida: que el monto de cobertura médica alcance o supere los 30.000 euros si el destino es un país Schengen, que la validez cubra todos los países que se van a visitar dentro del continente, que incluya repatriación sanitaria y funeraria, y que las fechas de vigencia coincidan exactamente con la duración real del viaje. Revisar esto con anticipación evita sorpresas tanto en el trámite consular, si corresponde, como en el control migratorio al llegar a destino.

Elegir un seguro de viaje a Europa que cumpla con estos requisitos no solo resuelve un trámite: también asegura que, si ocurre una emergencia médica en cualquiera de los países del recorrido, exista un respaldo real y sin sorpresas de cobertura.