Editorial

Essalud en la mira: ¿Qué pasará con el Hospital Especializado?

La crisis de Essalud ha vuelto a ocupar el centro del debate nacional. El propio ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, ha descrito una institución golpeada por cuestionamientos, cambios constantes en sus altos funcionarios, presuntas irregularidades en compras y serias deficiencias en la atención a sus asegurados. Si la situación es tan delicada como la ha graficado el propio Gobierno, la pregunta resulta inevitable: ¿qué futuro le espera a los proyectos hospitalarios que Essalud tiene pendientes en las regiones?

En nuestra jurisdicción existe una preocupación concreta. Desde hace tiempo se viene tramitando el expediente técnico  del Hospital Especializado de Essalud, una obra que debería representar una alternativa para mejorar y ampliar la atención médica de los asegurados. Sin embargo, hasta ahora no existen noticias oficiales claras que permitan conocer en qué situación se encuentra, cuáles son sus avances, qué decisiones se han adoptado y, sobre todo, cuándo podría convertirse en una realidad.

Nuestro Diario ha publicado un documento sobre las adendas que se firmaran al contrato de concesión firmado en julio del 2024 , pero hasta el momento con la llegada del nuevo gobierno no hay más noticias.

Y ahora que el Gobierno anuncia una nueva etapa para Essalud, una auditoría de sus compras y hasta la posibilidad de declarar a la institución en emergencia, la incertidumbre aumenta.

Nadie puede cuestionar que Essalud necesita ser revisado y corregido. Si existen compras con presuntos sobrecostos, contrataciones cuestionables o decisiones administrativas que perjudicaron a los asegurados, corresponde investigar hasta las últimas consecuencias y determinar responsabilidades. Pero una reorganización no puede convertirse en una nueva excusa para paralizar proyectos importantes ni en una justificación para postergar indefinidamente las necesidades de millones de asegurados.

Precisamente por eso, las autoridades deben explicar qué ocurrirá con el Hospital Especializado. ¿La nueva conducción de Essalud mantendrá el proyecto? ¿Será reevaluado? ¿Se modificará su presupuesto o cronograma? ¿Existen recursos asegurados? ¿Hay estudios, expediente técnico o algún procedimiento administrativo en marcha? Son preguntas legítimas que merecen respuestas oficiales.

Los asegurados no pueden seguir viviendo de anuncios. Tampoco pueden aceptar que cada cambio de presidente ejecutivo, gerente o funcionario signifique comenzar nuevamente de cero. La estabilidad institucional es indispensable para que las inversiones en salud tengan continuidad y no terminen convertidas en proyectos eternamente postergados.

El Gobierno ha anunciado que quiere iniciar una nueva etapa en Essalud. Pues bien, esa nueva etapa debería comenzar también mirando a las regiones y no únicamente a Lima. La calidad de los servicios de salud no se mide solamente por los grandes hospitales de la capital, sino también por la capacidad de atender dignamente a los asegurados en ciudades que durante años esperan mejores establecimientos y mayor capacidad resolutiva.

Si Essalud está realmente en emergencia, como se desprende de los propios cuestionamientos oficiales, entonces hay que actuar con transparencia, responsabilidad y sentido de urgencia. Pero también hay que informar.

Por eso, las autoridades de Essalud tienen una tarea pendiente: decirle a la población qué pasará con el hospital especializado. Después de tantos anuncios y expectativas, los asegurados tienen derecho a saber si finalmente habrá hospital o si nuevamente tendrán que esperar.