La Contraloría General de la República advirtió serias deficiencias en el estado situacional del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Áncash, infraestructura clave para la atención y coordinación de acciones frente a emergencias y desastres. Según el Informe de Orientación de Oficio n.° 048-2026-OCI/5332-SOO, la sede no recibe mantenimiento integral desde el año 2016, situación que podría afectar su funcionamiento y capacidad de respuesta.
El órgano de control constató que el Gobierno Regional de Áncash no ha ejecutado el mantenimiento de la infraestructura, de los equipos autónomos de luces de emergencia ni de la caseta de bombas contra incendios durante la última década. A ello se suma la existencia de sobrecargas en conexiones eléctricas, lo que representa un riesgo para la seguridad del personal y de los ciudadanos.
El informe señala que en junio de 2024 el Gobierno Regional suscribió un contrato por S/ 141 530 para ejecutar el servicio de mantenimiento del COER, con un plazo de 45 días. Sin embargo, el contrato fue resuelto en noviembre del mismo año debido al incumplimiento de la empresa contratista, sin que hasta la fecha se haya concretado una solución integral.
Durante una inspección realizada en julio de 2026, la Contraloría evidenció un deterioro acumulativo de las instalaciones. Entre las deficiencias encontradas figuran problemas en el sistema de drenaje pluvial, desprendimiento de pintura, luminarias parcialmente inoperativas y detectores de humo sin señales de funcionamiento en diversos ambientes.
También se verificó que las luces de emergencia autónomas se encuentran fuera de servicio, mientras que las placas protectoras de tomacorrientes y puntos de datos presentan desgaste y suciedad. En varias oficinas se constató, además, sobrecarga eléctrica.
El órgano de control advirtió igualmente deficiencias en los sistemas de protección eléctrica externa y puesta a tierra, así como falta de mantenimiento preventivo y limpieza de sus cajas de registro.
Una de las situaciones más preocupantes corresponde a la caseta de bombas contra incendios, donde se detectaron desprendimientos de acabados, humedad y filtraciones sobre los tableros de control, uniones metálicas oxidadas, conductores desordenados y componentes desprotegidos.

