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PRONIS: Asegura que el Hospital El Progreso en construcción tiene 29 aisladores sísmicos

Los sismos son una realidad constante en el Perú. Nuestro país se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo. Por ello, contar con infraestructura preparada para estos eventos es fundamental, especialmente en el caso de los hospitales, que deben proteger a pacientes y personal de salud y estar en condiciones de continuar atendiendo ante una emergencia.

En ese contexto, el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS) del Ministerio de Salud (Minsa) incorpora criterios de diseño sismorresistente y sistemas de aislamiento sísmico en los proyectos hospitalarios que ejecuta, de acuerdo con la normativa vigente y las características técnicas de cada establecimiento.

Una de las tecnologías empleadas son los aisladores sísmicos, dispositivos que se instalan entre la cimentación y la estructura de la edificación. Durante un sismo, estos elementos ayudan a reducir la transmisión del movimiento del suelo hacia el edificio, disminuyendo su impacto sobre la estructura.

De esta manera, contribuyen a proteger no solo la edificación, sino también sus instalaciones, equipamiento y, principalmente, a las personas que se encuentran en su interior. Esto resulta especialmente importante en hospitales, que cuentan con servicios esenciales como emergencia, hospitalización, salas de operaciones y unidades de cuidados intensivos.

 Hospitales preparados para responder

Esta tecnología ya forma parte de los nuevos hospitales que ejecuta el PRONIS en diferentes regiones del país. En San Juan de Lurigancho, el futuro Hospital Enrique Montenegro contará con 82 aisladores sísmicos, que contribuirán a mejorar el comportamiento de su estructura ante movimientos de gran intensidad.

En Collique, Comas, el nuevo Hospital Sergio E. Bernales contará con 423 aisladores sísmicos y 69 deslizadores, como parte de las medidas previstas para reforzar la seguridad de la infraestructura, sus instalaciones y equipamiento.

Los sistemas de aislamiento sísmico también están presentes en otros proyectos, como los hospitales de Chincheros y Tambobamba, en Apurímac; Motupe, en Lambayeque; Progreso, en Áncash; y Bambamarca, en Cajamarca, fortaleciendo la seguridad de la nueva infraestructura de salud en distintas regiones del país.

Por ejemplo, el Hospital de Chincheros contempla 84 aisladores sísmicos; el de Bambamarca, 86; mientras que el Hospital de Progreso cuenta con 29 aisladores y 9 deslizadores sísmicos, como parte de sus respectivos sistemas de protección.

De esta manera, el PRONIS impulsa hospitales modernos y seguros, pero, sobre todo, preparados para continuar brindando atención cuando la población más lo necesita, especialmente ante una emergencia.