Dos de los tres agresores son familiares:
Una adolescente de 16 años atraviesa una grave crisis emocional mientras espera justicia por una denuncia de violación sexual y aborto en su agravio, hechos que, según su madre, involucrarían a tres personas, entre ellas dos con vínculos familiares y un promotor de espectáculos de la ciudad de Casma.
Janet Leandro Díaz, madre de la menor, expresó su profunda preocupación por el estado emocional de su hija y señaló que la demora en el avance de las investigaciones no solo mantiene en incertidumbre a la familia, sino que estaría agravando la situación de la adolescente, quien habría intentado quitarse la vida.
Ante el riesgo, la menor recibe tratamiento psicológico y permanece bajo seguimiento cercano de sus familiares, quienes buscan evitar que vuelva a atentar contra su integridad.
Según relató la madre a este medio, la denuncia fue presentada el 12 de mayo ante la Policía y el Ministerio Público. Sin embargo, recién el 12 de agosto la adolescente fue sometida a una entrevista en Cámara Gesell, diligencia en la que habría narrado de manera coherente los hechos que son materia de investigación.
La denuncia involucra a Britney Thays Riofrío Dulanto (21), María Amelia Dulanto Osorio de Riofrío (43) y Adderly Frank Castillo Caldas (37). De acuerdo con la versión proporcionada por la madre, Riofrío Dulanto sería pareja del hermano de la adolescente y presuntamente la habría obligado a mantener relaciones sexuales a cambio de dinero con Castillo Caldas en dos hoteles distintos.
La madre sostiene que, producto de uno de estos hechos, su hija quedó embarazada. Posteriormente, cuando la adolescente se encontraba nuevamente en estado de gestación, habría sido víctima de un segundo abuso en un hotel el que la llevó Britney Riofrío y, según la denuncia, habría recibido pastillas con la finalidad de interrumpir el embarazo, con participación de María Dulanto Osorio.
La progenitora afirmó que el procedimiento habría dejado a la menor en delicado estado de salud. Asimismo, señaló que exámenes practicados en una clínica habrían encontrado evidencias compatibles con un intento de interrupción del embarazo.
La familia pide que las autoridades de la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Casma aceleren las diligencias y determinen las responsabilidades correspondientes conforme a ley.
La principal preocupación, sostiene la madre, es el estado emocional de la adolescente y el riesgo de que pueda volver a intentar quitarse la vida.

