Familiares piden dura sanción a responsables:
La tragedia no terminó con el estruendo del triple choque registrado durante la madrugada del martes 25 de agosto, cerca del túnel de Coishco. Para la familia de Edwin Cristóbal Soriano Castillo, la muerte del conductor del automóvil Tico abrió una herida mucho más profunda: sus padres, dos adultos mayores que dependían del trabajo de su hijo, quedaron ahora desamparados.
Desde la vivienda donde se realiza el velatorio, ubicada en el pueblo joven San Francisco de Asís, manzana 12, lote C1, el dolor se mezcla con la indignación. Familiares, vecinos y amigos llegan para despedir a Edwin y acompañar a sus seres queridos, pero también para pedir que su muerte no quede impune.
Reyna Castillo Rodríguez, de 78 años, y Epimaco Soriano Tamariz, de 89, eran las personas a quienes Soriano Castillo procuraba alimentación y sustento con su trabajo como taxista. Él era el sostén de su hogar, el hijo que cada día salía a trabajar para que sus padres pudieran vivir.
Hoy, su ausencia deja un vacío que va mucho más allá de la tristeza.
Quienes lo conocieron también lo recuerdan por otra de sus pasiones: el fútbol. En su juventud llegó a defender los colores del club San Francisco de Asís, donde dejó amigos y recuerdos que ahora vuelven a la memoria de quienes se acercan a despedirlo.
Temor ante una eventual libertad
A la tristeza se suma la preocupación de la familia ante la posibilidad de que, según manifestaron a nuestro medio, los conductores de los otros dos vehículos involucrados en el accidente queden en libertad por disposición del fiscal a cargo de la investigación. Estos conductores resultaron ilesos.
Los familiares de Soriano Castillo temen que, de recuperar su libertad, los involucrados puedan abandonar la ciudad y no asumir las responsabilidades que correspondan por los daños ocasionados.
Por ello, hicieron un llamado al fiscal Rodolfo Romero Alvarado para que evalúe cuidadosamente la situación y adopte las medidas que correspondan dentro de la investigación.
Su pedido es claro: quieren justicia para su familiar y garantías de que quienes resulten responsables permanezcan sometidos al proceso.
Ante esta preocupación, la familia contrató al abogado Walter Pardo, quien se apersonó al caso el día de ayer para participar en las diligencias y asumir la representación de los intereses del fallecido conductor.
El letrado señaló, en breves declaraciones a nuestro medio, que serán fundamentales las pericias que se practiquen a los vehículos involucrados, pues estas permitirán establecer cómo ocurrió el accidente y determinar las responsabilidades que correspondan.
A partir de esos resultados, explicó, el Ministerio Público podrá evaluar las medidas que considere pertinentes, incluida la posibilidad de solicitar prisión preventiva si existen los presupuestos legales para ello.
Mientras la investigación avanza, en la casa de duelo el tiempo parece haberse detenido. Las fotografías, los recuerdos y las palabras de quienes conocieron a Edwin intentan llenar el silencio que dejó su partida. La familia espera que las pericias permitan esclarecer qué ocurrió aquella madrugada y que la justicia determine responsabilidades.
Los gastos del sepelio, según informó la familia, vienen siendo asumidos por el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) con el que contaba el automóvil Tico.

