La crisis golpea nuevamente al proyecto del Hospital El Progreso. La obra, considerada una de las principales inversiones en infraestructura de salud para Chimbote, se encuentra paralizada desde hace varios días, según denunciaron públicamente trabajadores que aseguran no haber recibido sus remuneraciones y que permanecen dentro del proyecto sin poder laborar.
La denuncia fue realizada este jueves 27 de agosto por obreros, ingenieros y personal vinculado a la construcción, quienes responsabilizan al Consorcio Salud Progreso por el incumplimiento de sus pagos.
De acuerdo con los trabajadores, a parte del personal se le adeudarían los salarios correspondientes a junio, julio y agosto, mientras que los obreros denuncian que tienen cuatro semanas de trabajo pendientes de pago.
La situación habría llegado a un punto crítico. Los trabajadores aseguran que permanecen dentro de las instalaciones de la obra sin poder desarrollar sus actividades y que, ante la falta de ingresos, desde hace varios días se ven obligados a organizar una olla común para poder alimentarse.
NADIE DA LA CARA
Uno de los principales cuestionamientos está dirigido a quienes tienen responsabilidad en el seguimiento y ejecución del proyecto.
Los trabajadores afirman que los ingenieros encargados de la supervisión estatal no se estarían haciendo presentes ante la paralización, mientras que ninguna autoridad vinculada al Hospital El Progreso habría acudido a la obra para explicar qué está ocurriendo o plantear una solución.
La denuncia adquiere mayor gravedad porque, según los propios trabajadores, la situación ya habría sido comunicada desde el lunes y martes de esta semana. Sin embargo, sostienen que hasta este jueves no han recibido una respuesta concreta.
La paciencia se agotó, señalaron los trabajadores, quienes decidieron hacer pública su situación y exigir una solución inmediata.
PRONIS TIENE QUE EXPLICAR QUÉ ESTÁ PASANDO
El Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), como ente ejecutor del proyecto, tiene que aclarar públicamente qué está ocurriendo con una obra que demanda una importante inversión pública y que es esperada por miles de ciudadanos.
No se trata únicamente de un conflicto entre una empresa constructora y sus trabajadores. Una eventual paralización del Hospital El Progreso pone en riesgo el normal desarrollo de un proyecto sanitario considerado estratégico para Chimbote y genera interrogantes sobre el cumplimiento del cronograma de ejecución.
El PRONIS debe informar si ha constatado la paralización denunciada, cuál es el avance actual de la obra, qué medidas de supervisión se han adoptado y qué acciones corresponden frente al presunto incumplimiento de obligaciones laborales por parte del contratista.
También corresponde que el Consorcio Salud Progreso explique por qué, según los trabajadores, existirían remuneraciones pendientes y cuáles son las razones que habrían llevado a la interrupción de las labores.

