Con el objetivo de garantizar una atención adecuada a las mujeres víctimas de violencia y a sus hijos, autoridades de la provincia del Santa y del distrito de Nuevo Chimbote participaron en una mesa de trabajo para impulsar la acreditación de la Casa Refugio de la Mujer, ubicada en el distrito sureño y bajo la jurisdicción de la Municipalidad Provincial del Santa (MPS).
La reunión fue convocada por el diputado Carlos Domínguez Herrera y contó con la participación del alcalde de Nuevo Chimbote, Walter Soto Campos, quien asumirá próximamente la alcaldía provincial, además de funcionarios de ambas municipalidades, representantes del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y de la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones.
Durante el encuentro, denominado “Fortalecimiento estratégico y acreditación sectorial de la Casa de Refugio Mujer”, se abordaron las acciones necesarias para agilizar el proceso de acreditación y mejorar las condiciones de funcionamiento de este espacio destinado a brindar protección a mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
El alcalde Walter Soto expresó su compromiso de contribuir a la implementación del establecimiento y garantizar que cuente con profesionales idóneos para ofrecer asistencia física, psicológica y legal a las usuarias y sus menores hijos.
Por su parte, la gerente de Desarrollo Social de la MPS, Marleny de la Cruz García, informó que la comuna provincial viene realizando gestiones para conseguir la acreditación y ejecutó trabajos de mantenimiento para mejorar las condiciones del local. Asimismo, señaló que el alcalde provincial, Felipe Mantilla, dispuso impulsar las acciones necesarias para alcanzar este objetivo, en el marco de la Ley N.° 30364.
La acreditación permitirá fortalecer los estándares de atención establecidos por el MIMP y mejorar la articulación con instituciones como los Centros Emergencia Mujer (CEM) y el Poder Judicial, además de facilitar el acceso a asistencia técnica y convenios que contribuyan a optimizar el servicio.
El desafío es que los compromisos asumidos se traduzcan en resultados concretos, pues la Casa Refugio constituye un recurso fundamental para proteger a las mujeres que necesitan alejarse de entornos violentos y reconstruir sus vidas en condiciones de seguridad y dignidad.

