- Un informe de Contraloría contiene sendos informes de la Unidad Zonal de Provias del MTC en La Libertad que pide reiteradamente que cierren dicho puente.
- Tiene fallas y la condición estructural es muy mala, además el órgano de control asegura que Provias(Entidad) no responde.
El puente Santa, ubicado en el kilómetro 449+000 de la carretera Panamericana Norte, presenta deficiencias en su sistema de drenaje, fisuras y grietas en las barandas de concreto, así como barreras cuya altura requiere una evaluación técnica. Estas condiciones podrían comprometer la seguridad de los usuarios y la continuidad del tránsito vehicular, especialmente ante la intensificación de las lluvias asociadas al Fenómeno El Niño 2026-2027.
Así lo advierte la Contraloría General de la República en el Informe de Visita de Control N.° 026-2026-OCI/0661-SVC, referido al estado situacional del puente Santa, infraestructura que se encuentra bajo la responsabilidad de Provías Nacional, entidad adscrita al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
El informe también da cuenta de las reiteradas solicitudes formuladas por la supervisión de la Unidad Zonal de Provías Nacional en La Libertad para que se evalúe y disponga el cierre total del puente, debido a las condiciones de seguridad identificadas. Asimismo, plantea la necesidad de que la entidad competente determine una alternativa de circulación para garantizar la conectividad vial.
SOLICITUD DE CIERRE TOTAL
De acuerdo con los antecedentes recogidos en el documento de control, la supervisión comunicó a las instancias correspondientes las condiciones advertidas en la infraestructura y la necesidad de adoptar medidas para proteger a los usuarios de la vía.
Entre los documentos presentados figuran los informes N.° 123-2026-MTC/20.14.5-SUP-BSO, N.° 126-2026-MTC/20.14.5-SUP-BSO y N.° 198-2026-MTC/20.14.5-SUP-BSO, mediante los cuales se solicitó evaluar y disponer el cierre total del puente.
Posteriormente, mediante el Informe N.° 273-2026-MTC/20.14.5-SUP-BSO, de fecha 13 de octubre de 2026, la supervisión reiteró su pedido de cierre de la infraestructura.
El documento de control señala que, a la fecha de elaboración del informe, la supervisión no contaba con una comunicación que acreditara una decisión formal de la entidad respecto a la solicitud de cierre total del antiguo puente Santa.
La reiteración del pedido se sustenta, además, en la condición estructural calificada como «muy mala», consignada en los antecedentes, así como en las deficiencias identificadas durante las inspecciones.
DEFICIENCIAS EN EL DRENAJE Y LAS BARANDAS
Durante la inspección física se identificaron problemas en el sistema de drenaje del tablero de rodadura, tanto en el lado izquierdo (aguas abajo) como en el derecho (aguas arriba).
La supervisión advirtió que los dispositivos de drenaje no sobresalen por debajo de la cara del tablero, situación que podría ocasionar el humedecimiento recurrente y el deterioro progresivo de los elementos de concreto armado de la superestructura.
También se observó acumulación de material en el interior de los dispositivos de drenaje, lo que restringe la evacuación adecuada del agua y podría provocar su acumulación sobre la superficie de rodadura, afectando las condiciones de seguridad del tránsito vehicular.
A estas deficiencias se suman fisuras y grietas en las barandas de concreto y la necesidad de evaluar técnicamente la altura de las barreras de protección.
La Contraloría advierte que estas condiciones podrían afectar tanto la seguridad de los usuarios como la operatividad de la infraestructura vial ante las lluvias intensas y otros eventos asociados al Fenómeno El Niño.
IMPORTANTE CONEXIÓN VIAL
El puente Santa conecta a las localidades de Chimbote, Coishco y Santa, en Áncash, con el distrito de Guadalupito, en la provincia de Virú, región La Libertad. Según el informe, beneficia a una población aproximada de 140 mil habitantes y permite el tránsito de pasajeros y vehículos de carga.
La estructura de concreto armado tiene una longitud de 239 metros entre ejes de apoyo, una calzada de 9,60 metros de ancho y cinco pilares. Su capacidad de carga es de 32 toneladas.
Por su ubicación en la ruta nacional PE-1N, constituye una infraestructura importante para la conectividad entre Áncash y La Libertad, así como para el desplazamiento de personas y mercancías por la Panamericana Norte.
El puente pasó a la administración de Provías Nacional después de la puesta en funcionamiento de la vía de evitamiento de Chimbote, al dejar de formar parte del tramo administrado por el concesionario vial.
La situación advertida plantea la necesidad de que Provías Nacional evalúe las recomendaciones formuladas, adopte las medidas de seguridad correspondientes y determine una alternativa de circulación si se dispone el cierre total del puente.
La decisión resulta especialmente relevante ante el riesgo de lluvias intensas por el Fenómeno El Niño 2026-2027, considerando que cualquier restricción del tránsito en esta infraestructura tendría repercusiones en la conectividad y el transporte entre Áncash y La Libertad.

