Editorial

Editorial: ::: MARCADA EXPECTATIVA :::

Hoy viernes santo, el mundo católico recuerda una fecha especial en el calendario religioso, se conmemora un año más de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y se acentúan los ritos de la semana santa.

Desde el último domingo se vienen realizando en todas las parroquias de la ciudad las actividades religiosas tradicionales que se iniciaron aquel domingo de ramos, cuando Jesús ingresa a Jerusalén para coronar la evangelización que había conseguido reconocerlo como el verdadero mesías.

El pueblo lo recibe de manera multitudinaria mostrando las palmas de oliva, genera las envidias y el recelo de las autoridades que encuentran entre sus discípulos a aquel que fue capaz de traicionarlo.

La intensa actividad litúrgica que se vive en esta semana de reflexión y recogimiento se traduce, tras el inverso triunfal de Jesús, en una serie de situaciones en lunes Santo, cuando Jesús expulsa a los mercaderes del templo de Jerusalén, el martes santo con la negaciones de San Pedro, el miércoles santo con la traición de su discípulo Judas Iscariote que lo entrega a cambio de 30 monedas de oro.

El jueves santo es el lavado de pies, la última cena y la eucaristía, el viernes Santo recordamos la vía crucis y la crucifixión de Jesús, el sábado de gloria es la vigilia pascual y el domingo es la resurrección de Jesús.

Son escenarios tradicionales que nos envuelven a todos a un momento ideal de reflexión, para imbuirnos en la oración y para examinar nuestras propias vidas con relación a la presencia de Jesús en nuestros corazones.

Es una gran etapa en la que nos reconciliamos y agrademos a Dios por lo que nos ha dado y pedimos para que le otorgue a nuestras autoridades la fuerza y la probidad suficientes como para que puedan emprender los proyectos de desarrollo que necesitan nuestros hermanos, especialmente para los más necesitados.

De allí que estos ritos de semana santa nos encuentran en buen pie en la ciudad, hace solo unos días el alcalde provincial Roberto Briceño Franco ha encabezado una ceremonia especial que ha marcado el inicio de tres importantes obras para Chimbote como son el mejoramiento del Bulevar Isla Blanca, del Malecón Grau y de la Plaza Grau- ex 28 de Julio, con una inversión de más de 5 millones de soles.

El propio burgomaestre destacó esta fecha en la medida que representan el reinicio de una etapa que jamás debió desterrarse, como es el mantenimiento de la ciudad, la mejora de los principales estandartes que le dan vida y color a nuestro pueblo, y, fundamentalmente, que representan aquellos sectores en los cuales se puede regocijar la familia.

En el caso del boulevard, el monto para su ejecución asciende los 3 millones 834 mil 097 con 109 días calendarios de plazo de ejecución, en la cual se considerarán ciclovías para promover la actividad física, se instalará Internet Wi-Fi gratuito, se dará cobertura a los espacios para teatro, sin dejar de lado a los cómicos, músicos y cantantes para que promuevan su arte en las principales calles.

En el caso del Malecón Grau, el tramo se extiende entre los jirones Los Cedros y Tumbes, con un presupuesto de 1 millón 57 mil 490.44 soles y se ejecutará en un plazo de 75 días calendarios, mientras que los trabajos de mejoramiento del servicio de esparcimiento de la Plaza Grau se han previsto con una inversión de 914 mil 783.65 soles y con un plazo de ejecución de 75 días calendarios.

Es evidente que la autoridad edil quiere rescatar la belleza e imponencia de una ciudad que ha perdido muchos años de su prestancia porque sus antecesores se negaron a mantenerlas en su verdadera dimensión, como aquella que tenía el año 2004 cuando siendo gerente de obras Roberto Briceño emprendió estos proyectos que le dieron otro envión a nuestro puerto, de tal suerte que ahora recibirán las mejoras que se merecen.

Confiamos en que la autoridad edil consiga su propósito y ha sido providencial que se ponga en marcha estos proyectos en los prolegómenos de la semana santa, una fecha significativa en la cual nuestros gobernantes locales podrán recibir las bendiciones del señor y el respaldo de una comunidad católica que tiene marcada expectativa en las mejoras que realmente se merece nuestra ciudad.

TRISTE DESENLACE

Una lamentable noticia nos sobrecogió el último fin de semana cuando un bebé recién nacido, que fue abandonado por sus familiares en la vecina provincia de Sihuas, no pudo soportar el tratamiento que se le aplicaba en el hospital La Caleta y falleció.

Los titánicos esfuerzos del personal médico del hospital La Caleta y la solidaridad chimbotana para salvarle la vida, no fueron suficientes para proteger a este pequeño bebé de tres meses que padecía un agudo cuadro de desnutrición crónica y hemorragia intestinal que tenía muy debilitado su organismo a pesar que se le alimentaba.

Jheandel, como se llamaba el bebé, fue abandonado por sus padres en Sihuas y su abuelo lo entregó al Ministerio Público de aquella provincia de la sierra de Áncash, ante la imposibilidad de poder atenderlo por la carencia de recursos económicos.

Fue entonces que el menor fue traído de Sihuas por la asistenta social del hospital de aquella localidad donde se le diagnosticó el avanzado cuadro de desnutrición que presentaba y ponía en riesgo su vida.

Una vida inocente, quizás totalmente ajena a los avatares de sus padres y familiares que no contaban con recursos para poder atenderlo y darle el alimento necesario que pudiera impedir un avanzado cuadro de desnutrición, que es lo que finalmente le quitó la vida, la solidaridad puesta de manifiesto por los chimbotanos llegó demasiado tarde, de allí que hay que lamentar este triste desenlace pero con la convicción que hubo la voluntad y el esfuerzo necesario como para tratar de salvar a este angelito. Que Dios lo recoja y lo tenga en su gloria, desde aquí no nos queda sino reconocer la firme decisión del personal del nosocomio que, pese a las carencias, trata de salvar una pequeña vida ante la adversidad. Allí estaremos siempre para apoyarlos.