Editorial

EDITORIAL: ::: CIFRAS CONFUSAS :::

Hoy lunes iniciamos la cuarta y última semana del régimen de aislamiento obligatorio detectado por el Gobierno para frenar el avance del coronavirus, la pandemia que viene causando estragos en la mayor parte de países del mundo.

Este régimen se fue endureciendo en la medida que han pasado los días, de un distanciamiento social pasamos a un aislamiento total y obligatorio, luego se decretó el toque de queda, se amplió este régimen desde las 6.00 de la tarde y finalmente el gobierno restringió la circulación de personas en los casos de compras de productos de primera necesidad y medicinas entre hombres y mujeres.

Justamente., el día de ayer fue el primer domingo de este régimen mas estricto y las calles se vieron casi fantasmales, no existían personas caminando y vehículos circulando, no existía un solo negocio abierto, la gran mayoría se guareció en sus viviendas no solo porque existe la necesidad de protegerse sino por que los castigos y sanciones ya llegan a procesos judiciales perjudiciales para los transeúntes.

Sin embargo, a pesar de las duras medidas lo que advierte el ciudadano de a pie es que las cosas no mejoran, que las cifras lejos de mantenerse o reducirse solo suben y suben todos los días y no se avizora en el horizonte esa “meseta” o el “pico más alto” que nos dibujaron los técnicos del Minsa cuando se inició esta estrategia sanitaria en el país.

La preocupación nace del hecho que el aislamiento social obligatorio se ha extendido en dos semanas mas, pero las cifras nos dicen que el virus solo se extiende cada día mas y no solo se incrementan las cifras de contagiados, sino que crece la cifra de fallecidos, la cual frisa el centenar en estos días.

Y en medio de estas oscilaciones peligrosas escuchamos las voces de entendidos en la materia, como el infectólogo Ciro Maguiña, que nos advierten que las cifras que vienen proporcionando todos los días el Presidente de la República, por intermedio del MINSA, no son las reales en el país, que el número de contagiados no demuestra la real dimensión de contagios que existe en el país.

La razón de este irreal escenario se encontraría en el hecho que el gobierno no está tomando el numero de muestras suficientes por día, en otras palabras., se vienen realizando no menos de mil pruebas por día cuando en otros países se hacen por encima de las cinco mil.

Si esto es así, se entiende que existan pocos infectados, pero en el campo las personas que llevan el virus, sean asintomáticos o sintomáticos son muchísimos más, lo que nos dejaría la impresión que en el país no se percibe la real situación de este mal.

Paralelamente a ello, los agoreros del mal siguen diseminando a través de las redes sociales una serie de “recetas” y “sugerencias” que solo agudizan el pánico entre las amas de casa, al extremo que les dicen que lo mejor es que no abran las ventanas de su casa porque el virus podría colarse por allí, lo cual es una real necedad.

De allí que se requiere que hoy lunes, cuando empezamos una semana más de la cuarentena, que se supone es la ultima de aislamiento obligatorio, el presidente de la república debe salir al frente de estas disquisiciones, no puede dejar sembrada la duda en el ambiente y responda si es que realmente se realiza un mínimo de pruebas que no estarían revelando la real dimensión del virus en el país.

Justamente, será esta la oportunidad que se explique, a través del Ministerio de Salud u otros técnicos que forman parte del equipo que está haciendo frente a esta emergencia, las razones de la disparada en la cifra de contagiados del día de ayer domingo, pues hasta la fecha los incrementos han oscilado en 100 pacientes y solo hubo un día en que se superó la barrera de los 200, sin embargo, ayer domingo los infectados crecieron en 535 más, lo que llevó la estadística a superar los 2,200 pacientes hasta la fecha.

De la misma manera, en la ultima semana el numero de muertos ya no ha crecido en razón de dos, cuatro o seis decesos como ocurría en las primeras semanas de esta emergencia sino que ha venido elevando de diez en diez, tal como ocurrió ayer domingo que repitió la misma decena de fallecimientos de la víspera.

En consecuencia, las cifras no hacen sino preocupar mucho mas a la ciudadanía, mas aun cuando se ha hecho un gran esfuerzo para mantener el régimen de aislamiento obligatorio para que a estas alturas los resultados ya no sean los esperados sino que el virus demuestra su real dimensión de contagio y acecho como ocurre en otros países del mundo, lo que hace incierto nuestro futuro en la medida que nuestro sistema de salud podría colapsar en cualquier momento.

Esperemos que el gobierno nos entregue hoy un mejor panorama, que despeje nuestras dudas respecto a estas cifras confusas y que responda las inquietudes de profesionales que conocen el problema por dentro y que no han vacilado en señalar que las estadísticas que se vienen proporcionando a la fecha no son las reales. Si esto es así, será mejor que se sinceren las cosas y nos digan, como se dice en el argot popular, “cuál es la verdad de la milanesa”.