Política

ACTUALIDAD Y POLITICA

APARTADO

Todo un terremoto ha remecido los cimientos del Ministerio Público de Huaraz luego de las públicas revelaciones que involucraron al Fiscal Provincial Guillermo Lizarzaburu, quien tiene a su cargo las denuncias de los gobernadores, tanto del provisional Enrique Vargas Barrenechea, como del suspendido Waldo Ríos Salcedo. Ello porque se ha revelado públicamente que la esposa del mencionado fiscal es enfermera que trabaja el en sector salud de la ciudad de Huaraz y ocurre que la cónyuge del Fiscal ascendió primero como Jefa de enfermeras del hospital del sector salud de esa ciudad y luego fue designada como Jefa del centro de salud Palmira, a pesar que su plaza de origen es el puesto de salud de Monterrey, por lo que se afirma que una designación de este tipo solo puede tener un origen de tipo político, es decir, sale de las entrañas del gobierno regional. Ocurre que estos cambios se han suscitado en las gestiones de los gobernadores regionales y en la medida que el Fiscal no tiene un solo caso sino varios tanto de Enrique Vargas como de Waldo Ríos se ha deslizado la especie aquella de “favor con favor se paga”. Esto ha generado la reacción del magistrado del Ministerio Público que ha optado por apartarse de las investigaciones relacionadas no solo con el actual Gobernador Enrique Vargas, que tienen dos pendientes, sino con las de su antecesor Waldo Ríos Salcedo, pues no quiere que se manosee su trayectoria que hasta el momento es intachable y menos aún que se involucre a su familia solo por los apetitos políticos de los seguidores de ambos gobernadores. No se sabe a quienes pasarán las carpetas pero se tiene que hacer la salvedad que en el caso del Chef Enrique Vargas tiene un caso judicializado que ya está por expedirse el requerimiento acusatorio, además de la última denuncia que le plantearon por designación ilegal de una funcionaria en la gerencia de medio ambiente a pesar que carece de título profesional como lo exige la ley. Parece que la cosa se pondrá color de rosa por esos lares.

INTOLERANCIA

La marcha de los agrarios es digna de destacarse porque recupera ese bichito de reivindicación que pensamos se había perdido en la sociedad civil. Desde que César Álvarez sometiera a los dirigentes de diferentes gremios y los convirtiera en “lustrabotas”, la voz de la dirigencia representativa de la provincia no se escuchaba. Anteayer volvió a tomar los ribetes de justicia que todos esperaban y que bien que se haga por un tema tan sensible como el uso de las aguas del río santa. Sin embargo, en medio de la marcha se escucharon voces discordantes de un dirigente del sector agrario Castillo Simón por la llegada a la movilización del alcalde de Nuevo Chimbote Valentín Fernández, cuestionando su presencia y calificándolo como “figuretti”. Al margen de las posiciones políticas, lo que se debe entender es que si se quiere la unidad para conseguir los objetivos a una sola voz, que es la única manera de aspirar a algo, se tiene que dejar de lado estas muestras de intolerancia, el alcalde Valentín Fernández mostró a la población la diferencia que existe en las bocatomas de los proyectos Chavimochic y Chinecas, ha enarbolado las banderas de la reivindicación de Chimbote y Áncash con respecto al Rio Santa, al margen de sus orígenes trujillanos, ha demostrado que tiene más intención que muchos otros dirigentes de salir al frente en defensa de las aguas de nuestro afluente. Por su condición de autoridad le correspondió colocarse con la bandera del Frente de Defensa, pero ese es un hecho anecdótico que no debería dar lugar a la torpeza que muestran algunos dirigentes agrarios. De esa manera no se llegará a ningún lado.

VETO

Hace bien la Municipalidad Provincial del Santa, a través de su área de salud ambiental, al impedir que los ganaderos ingresen sus reses al camal Municipal si es que los animales no se encuentran vacunados. En realidad antes que una decisión municipal es una disposición del SENASA, entidad que regula los temas de salud agraria, la misma que exige que los animales que se benefician en los establecimientos oficiales por lo menos lleven los documentos que acrediten que han sido inmunizados con la finalidad de garantizar la salud de los comensales que adquirirán esa carne en los mercados. Lo curioso es que los ganaderos exigen que les den facilidades para que puedan vacunar a sus animales ya que ellos llegan de la sierra y no tienen como cumplir con las vacunas, lo cual no parece ser tan cierto, los medios de comunicación han informado sobre las campañas que emprende el SENASA vacunando a los animales y ese trámite no es tan complicado. Lo que debe primar es la preservación de la salud y para ello los animales tienen que estar inmunizados, el municipio no debe dar un paso atrás en este tema.